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CAPITULO 8: PREGUNTAS FRECUENTEMENTE PLANTEADASEl último capítulo intenta encauzarse hacia algunas preguntas y temas que plantean los padres tales como cuáles son las causas del síndrome, cómo prevenir u afrontar la ansiedad y la depresión, qué recursos se necesitan para las perspectivas a largo plazo. Como tan sólo hemos empezado a diagnosticar e investigar este síndrome a mediados de los 80, nuestros conocimientos de base son limitados. Sin embargo, sí que disponemos de información preliminar que acabará con algunas ideas falsas y que puede ofrecer sugerencias para problemas específicos. Quizá la primera pregunta que se hacen los padres es: "¿Qué causa el S.A.?". 1. ¿Podría ser heredado? Hans Asperger (1944) notó en el origen un fantasma o sombra de características similares en los padres (particularmente los masculinos) de los niños que vio, y propuso que la condición podría ser heredada. La investigación subsiguiente ha confirmado que en ciertas familias, hay características chocantemente similares en familiares de primer o segundo grado y en cualquiera de los dos lados de la familia; o que el historial familiar incluye a individuos excéntricos con una leve expresión de este síndrome (Le Couteur et al. 1996; Bolton et al. 1994; Piven et al. 1997). También hay familias con un historial de niños con S.A. y autismo clásico (Gillberg 1989, 1991; Gillberg, Gillberg y Staffenburg 1992). De este modo, un hermano o hermana del niño puede tener un autismo diagnosticado, y una investigación más profunda de la familia sugiere un hermano o hermana con S.A. También hay familias con varios niños o generaciones con este síndrome. Si un padre o familiar hubiera tenido características parecidas de pequeño, entonces tiene una ventaja exclusiva que es de una ayuda inestimable para el hijo. Ellos saben por lo que está atravesando. Tienen empatía y pueden ofrecer consejos basados en sus propias experiencias y también estrategias que han resultado efectivas. Durante esos momentos en que el niño se siente solo o incomprendido, ese miembro de la familia puede explicar que ha tenido los mismos problemas. Desgraciadamente, algunos padres se negarán a reconocer el síndrome, ya que de lo contrario significaría que deben aceptar y compartir la misma condición. Entonces el niño se ve privado del acceso a la comprensión y los servicios. Es importante que, si las características se observan en un padre o pariente cercano, esto sea reconocido como un beneficio claro para el niño; ni el pariente ni el niño deberán avergonzarse ni contrariarse. En efecto, hay muchos atributos positivos asociados al síndrome. Hasta hoy no hemos identificado el medio exacto de transmisión si es que la etiología, o la causa, es genética, pero sí que tenemos algunas sugerencias sobre qué cromosomas puedan estar implicados. Se han identificado sitios (¿?) frágiles en el cromosoma X (Anneren et al. 1995; Gillberg 1989) y en el cromosoma 2 (Saliba y Griffiths 1990) y otras anomalías cromosómicas como la translocación (¿?) se han asociado al S.A. (Anneren et al. 1995; Gillberg 1989). En particular, los niños con un síndrome de X Frágil, anormalidad genética relativamente común, puede desarrollar características consistentes con el S.A. Conforme van mejorando nuestros conocimientos en genética, puede que pronto podamos predecir la razón de recurrencia en las familias individuales. 2. ¿Podría ser causa de un embarazo o parto difícil? En el documento original de Lorna Wing sobre el S.A., ella notó que casi la mitad de sus casos tenía un historial de condiciones pre-, peri- y post natales que podría haber causado lesiones cerebrales. Esta observación ha tomado cuerpo con los estudios recientes. Una alta incidencia de toxemia durante el embarazo fue constatada en un estudio (Gillberg 1989) pero, en general, el embarazo podría muy bien no ser destacable (Rickarby, Corrithers y Mitchell 1991). Sin embargo, la incidencia de anormalidades (¿anomalías?) obstétricas es elevada. Aunque ni un solo factor destaque, un historial de crisis obstétricas, particularmente en las últimas etapas de la gestación, y problemas neonatales se constatan con una significativa proporción de niños con S.A. (Ghaziuddin, Shakal y Tsai 1995; Rickarby et al. 1991). También parece que hay mayor incidencia de bebés que son pequeños en comparación con su edad de gestación y de madres en una capa de edad mayor, es decir por encima de los treinta años (Ghaziuddin et al. 1995; Gillberg 1989). El estudio de una familia que tiene trillizos con S.A. (algunos padres sentirán una considerable simpatía para con esta familia) sugiere que una lesión cerebral antes, durante o después de nacer podría ser la causa primaria o, por lo menos, afectar el grado de expresión (Burgoine y Wing 1983). De este modo, los hechos que son probables de causar daños cerebrales durante el embarazo, nacimiento o temprana infancia (¿lactancia?) podrían causar el S.A. Reconocemos tres causas potenciales del autismo, a saber, los factores genéticos, los sucesos obstétricos desfavorables y las infecciones que afectan el cerebro durante el embarazo o la temprana infancia. Otra causa del S.A. que aún debe ser investigada está en la posibilidad de que sea resultado de infecciones bacterianas o virales específicas anteriores a o poco después del parto. 3. ¿Hay un área específica del cerebro que es disfuncional? Hay pruebas crecientes para sugerir que los lóbulos (¿?) frontales y temporales son disfuncionales. Esto sugieren los resultados de estudios que utilizan una serie de pruebas (¿tests?) neuro psicológicos y técnicas de imagen cerebral. Los estudios que utilizan la última tecnología sugieren que que tal vez haya áreas muy precisas de los lóbulos frontales – en particular la región frontal medial (¿central?) o área 8 de Brodmann – que podría producir el esquema de comportamiento y capacidades del S.A. si existe deterioro en la temprana niñez (McKelvey et al. 1995; Fletcher et al. 1995; Happé et al. 1996; Prior y Hoffmann 1990; Rumsey y Hamburger 1988; Volkmar et al. 1996). El autor también ha notado varios casos de S.A. en los que el niño tenía una anormalidad congénita en los lóbulos frontales. Hay también pruebas experimentales en cuanto a una disfunción cortical (¿? Sic) del hemisferio derecho en el S.A. que puede ser similar a un síndrome llamado Discapacidades del Aprendizaje no verbal (NLD; "Non-verbal Learning Disabilities") ( Ellis et al. 1994; McKelvey et al. 1995). De este modo, las pruebas científicas sugieren que hay áreas o estructuras específicas del cerebro que son disfuncionales. 4. ¿Podríamos haber causado nosotros esta condición? Una creencia que debe ser erradicada es que el S.A. sea consecuencia de una educación inadecuada, del abuso o negligencia. Desgraciadamente, los padres pueden pensar en un principio que el comportamiento es de alguna manera causado por algunos atributos de su educación o carácter. Al final, reconocen que hay algo que va mal en el niño, y no en ellos mismos. No obstante, los parientes, amigos y extraños quizá sigan atribuyéndolo a una mala educación. Tener un niño con S.A. puede cambiar la vida social de los padres, su conversación y el ambiente en casa. El contacto social puede disminuir porque hay que, repetidamente, explicar y pedir disculpas por el comportamiento atípico del hijo. Las conversaciones se hacen pedantes y dominadas por las preguntas e interrupciones del niño, y el hogar se convierte en un régimen para no agobiar al niño con demasiados cambios. Los padres pueden preguntarse si el síndrome es contagioso ya que se consideraban perfectamente normales antes de la llegada del niño. Uno recuerda el comentario humorístico: "la locura es hereditaria – te contagias de tus hijos". La situación de los padres se hace más difícil puesto que tan poca gente les brinda apoyo sincero y acrítico. Algunas agencias gubernamentales (¿estatales?) también desarrollan la opinión de que el niño es diferente debido al abuso emocional (Perkins y Wolkind 1991). Los padres entonces evitan contactar con las agencias de servicios por miedo a que se les culpe, mientras lo que realmente necesitan es simpatía y apoyo. El S.A. no es causado por un trauma emocional, negligencia ni por falta de amor para con el niño. Los estudios de investigación han establecido claramente que el S.A. es un trastorno del desarrollo debido a una disfunción de sistemas y estructuras del cerebro. Acaso estas estructuras no han sido totalmente desarrolladas dedido a anormalidades cromosómicas o han sido dañadas durante el embarazo, parto o primeros meses de la vida. 5. ¿Puede haber S.A. con otro trastorno? La respuesta a esta pregunta es sencillamente sí. Las características del S.A. han sido identificadas en personas con "Palsy" cerebral (sic), neurofibromatosis y esclerosis "tubera" (tuberous sclerosis) (Ehlers y Gillberg 1993; Gillberg 1989; Szatmari et al. 1989) como también el Síndrome de Tourette. Por el camino, probablemente identificaremos otras condiciones médicas que tengan un factor de riesgo para las pautas de desarrollo y de capacidades del S.A. La otra condición a menudo se diagnostica con más facilidad dando por hecho que explica todas las características. Así pues, algunos padres deberán esperar algún tiempo antes de que se reconozcan y traten ambas condiciones. Al confirmar un diagnóstico de S.A., sería sabio continuar el proceso diagnóstico para determinar si el niño tiene otra condición médica específica asociada a este síndrome. Un estudio reciente, por ejemplo, identificó a un niño con S.A. diagnosticado al que a continuación se le descubrió esclerosis "tuberous" (Rickarby et al. 1991). 6. ¿Cuál es la diferencia entre un síndrome y el rango normal de las capacidades y de la personalidad? El rango normal de capacidades y de conducta en la niñez es bastante extenso. Muchos niños tienen una personalidad tímida, no tienen mucha conversación, tienen hobbies atípicos y son un tanto torpes. En efecto, algunos pueden llegar a ser bastante anormalmente tímidos (Asendorpf 1993). No obstante, con el S.A., las características son cualitativamente distintas. Están más allá del rango normal y siguen pautas distintas. Se reconoce que esta condición se encuentra en un continuo "Seamless" que se disuelve en el extremo final del rango normal. Inevitablemente, algunos niños estarán en el "área gris" donde existen ciertas dudas sobre si su personalidad inusual y rango de capacidades tienen el grado y cualidad distintivos para un diagnóstico que utiliza los criterios actuales. Estos niños tienen un "espectro" o "sombra" de esta condición. Sin embargo, las estrategias desarrolladas para los niños con S.A. pueden modificarse para tales niños, que normalmente gozan de los mismos programas. Es de notar que la razón de progreso en tales programas es marcadamente acelerada. 7. ¿Podrían las pautas ser consecuencia de un trastorno del lenguaje? Si un niño pequeño tiene dificultad para entender el lenguaje de los demás niños y no sabe hablar tan bien como sus iguales, entonces sería comprensible que evitara la interacción y el juego social, ya que la conversación (el hablar) es una parte integrante de tales actividades. Puede que tenga superficialmente características que señalen hacia el S.A. No obstante, el niño con este síndrome tiene trastornos sociales más complejos y severos que una timidez o retracción secundarias (subsiguientes?) y normalmente tiene una preocupación intensa por un interés especial y mayor necesidad de rutinas. Los niños con un trastorno social también incrementan su motivación y capacidad en el juego social a medida que sus competencias linguísticas y su confianza mejoran. El S.A. está considerado como parte del continuo o espectro autista y hay un trastorno del lenguaje que linda o sobrepasa este continuo. El Trastorno del Lenguaje Pragmático Semántico ("Semantic Pragmatic Language Disorder – SPLD) duplica muchas de las características del S.A. y puede esconderse tras una expresión más suave del síndrome (Bishop 1989; Brook y Bowler 1992; Shields et al. 1996). Entre las características más comunes están la ecolalia, la escasa toma de palabra durante la conversación, prosodia atípica, dificultad para ajustarse a las perspectivas de los demás, sintaxis superficialmente buena con contenidos semánticos extraños o inapropiados. Tales niños pueden también presentar intereses repetitivos y todos tienen un juego social peculiar. Con el SPLD, el retraso fundamental está en el lenguaje dentro de un contexto social, con retrasos relativamente menores en las capacidades sociales, cognitivas, motrices y sensoriales en relación con el típico niño con S.A. Tales niños pueden tal vez en un principio parecerse a un niño con S.A., pero conforme crecen, el SPLD sería un diagnóstico más acertado. Tales niños necesitan programas de un terapeuta del lenguaje para mejorar sus habilidades del lenguaje y algunos programas utilizados para ayudar a los niños con S.A. 8. ¿Pueden co ocurrir el Síndrome de Asperger y un Trastorno Deficitario de la atención? (ADD: Attention Deficit Disorder) El S.A. y el ADD son dos condiciones distintas, pero es posible que un niño reúna ambas. ¿Cómo distinguir entre ellas? Tal vez la característica principal del S.A. sea el perfil atípico del comportamiento social y emocional. Los niños con ADHD (Attention Deficit Hyperactivity Disorder) pueden destacarse por su limitada capacidad para jugar cooperativa y constructivamente con los demás niños. Sin embargo, con el ADHD, los niños suelen saber cómo jugar y quieren jugar, pero lo hacen mal. Pueden ser disruptivos, destructivos y descuidados (¿irreflexivos?), lo cual lleva a la desintegración de la actividad hacia el caos. Otros niños tal vez los eviten ya que no quieren verse implicados en malas conductas. Por lo contrario, el comportamiento social del niño con S.A. es cualitativamente diferente y consecuente con el perfil diferenciado descrito en el capítulo 2. Por añadidura, los niños con ADD tienen una gama diversa de habilidades linguísticas y de intereses en relación con los del S.A. Sus intereses suelen ser idiosincrásicos y solitarios, contrariamente a los de los niños con ADD, cuyos intereses tienen más probabilidades de ser convencionales para niños en esa edad. Los niños con ambas condiciones prefieren y responden bien a las rutinas y a la capacidad de predicción, pueden experimentar la sensibilidad sensorial y tienen problemas con la coordinación motriz. En cuanto a la duración de la atención ("span attention"), los niños con ADD muestran una concentración consistentemente limitada. Esto puede variar en función de la actividad, la motivación y de las circunstancias, pero casi por definición, hay un déficit en la atención sostenida. Con el S.A. la duración de la atención puede variar ampliamente, yendo desde una duración corta cuando se implican actividades sociales, hasta una notablemente larga, cuando al niño le interesa el tema. Aquí el problema es más de motivación que de límite reducido e insuperable de la atención sostenida. Ambas condiciones pueden asociarse con la impulsividad pero esta característica suele tener menos que ver con el S.A. El niño con ADD tiene una propensión a tener problemas con las capacidades de organización; por ejemplo, tiene dificultades para arrancar, cambia de una actividad inacabada a otra y es olvidadizo. Con el S.A., el perfil incluye aspectos atípicos de habilidades de la organización como pueden ser los medios no convencionales de solucionar problemas, pero son, por lo general, muy lógicos, determinados a completar la actividad y tienen un buen nivel para recordar información. Christopher Gillberg y colegas en Suecia han estudiado niños con trastornos de la atención, de la coordinación motriz, y de la percepción, llamado síndrome de DAMP, e identificaron a niños con S.A. en el seno de esa población (Gillberg 1983). La investigación reciente sugiere que uno de seis niños con S.A. también tiene signos claros de ADHD (Eisemajer et al. 1996). Ambas condiciones pueden tener diferencias específicas, pero tienen algunas similitudes y un niño puede tener un diagnóstico dual y necesitar tratamiento para ambas condiciones. 9. ¿Podría ser una forma de esquizofrenia? Al principio, Hans Asperger pensaba que los niños con Psicopatía Autística (término que empleó en su origen), tenían una condición que podía desarrollarse en esquizofrenia. Esto fue hace más de 50 años, y nuestro conocimiento sobre la esquizofrenia era extremadamente limitado. Algunos de los signos negativos d la esquizofrenia como la pobreza de la conversación y de las ideas y el aplanamiento (¿?) del afecto son muy similares (Frith 1991). Sin embargo las posibilidades de que una persona con S.A. desarrolle esquizofrenia son marginalmente mayores que para cualquier individuo. En efecto, Hans Asperger vio a 200 niños con el síndrome y tan sólo uno derivó posteriormente hacia la esquizofrenia (Wolff 1995). Los estudios recientes de adultos con S.A. sugieren que, como máximo, el cinco por ciento desarrolla signos de esquizofrenia (Tantam 1991; Wolff 1995). El autor ha visto a pacientes adultos en hospitales psiquiátricos con diagnóstico de esquizofrenia atípica; sin embargo, examinados con más detenimiento, esas personas presentan un historial del desarrollo y un perfil de capacidades de un adulto con S.A. ¿Pueden los signos resultar superficialmente similares a la esquizofrenia? Y ¿cómo sabemos si estamos frente a una verdadera enfermedad esquizofrénica? Algunos adolescentes con S.A. pueden mostrar un deterioro temporal en las capacidades, retracción social incrementada, falta de preocupación por la higiene personal y preocupación intensa por sus intereses. Esto podría interpretarse como el período de deterioro que precede la puesta en marcha de la esquizofrenia. Aunque hay diferencias claras entre el S.A. y la esquizofrenia, una serie de errores simples puede llevar a un diagnóstico equivocado. La principal fuente de tensión (estrés) en la vida de una persona con S.A. es el contacto social, y una tensión incrementada lleva generalmente a trastornos de ansiedad y a la depresión. La persona con esquizofrenia tiene un abanico mucho mayor de agentes estresantes y cuando está excesivamente estresada, desarrolla claros signos de esquizofrenia con alucinaciones e ilusiones ("delusion" en inglés = engaño, error o ilusión). Uno de los signos de la esquizofrenia es la experiencia de alucinaciones auditivas. Cuando preguntado por un psiquiatra: "¿Oyes voces?", es probable que la persona con S.A. conteste que sí. Esto se debe a una interpretación literal de la pregunta y a que no se da cuenta del significado escondido cuando el psiquiatra le hace esa pregunta. Una siguiente pregunta podría ser: "¿Oyes voces de gente que no está ahí?" Esto también puede ser contestado afirmativamente. Con más preguntas, se descubre que la respuesta está basada sobre el hecho de que oyen a gente hablando en una habitación adyacente. Una de las características del S.A. es que la dificultad de entender los pensamientos de los demás. Una consecuencia podría ser el atribuir erróneamente malas intenciones. El incidente puede haber sido un accidente pero interpretado como algo intencionado o personal. La persona puede realmente oír por casualidad comentarios acerca de su personalidad o de sus capacidades sociales. Esto puede generar un alto grado de susceptibilidad con los demás hasta tal punto que puede parecer paranoia. Sin embargo, esto se debe a los problemas de adquirir una "teoría de la mente" y una correcta percepción de la intención más que de una distorsión de la realidad. La gente con S.A. puede tener cualidades atípicas en sus habilidades linguísticas que pueden parecerse superficialmente al trastorno del habla y del pensamiento asociado a la esquizofrenia. Tales personas a menudo verbalizan sus pensamientos en sitios sociales o en privado, por ejemplo, mientras en el retrete o en el aseo. Puede que reproduzcan la conversación en la que estuvieron implicados durante el día. Puede que también tengan tendencia a hablar en tercera persona, es decir, no utilizar el "yo" como pronombre personal adecuado, sino que se refieran a sí mismos como "él" (o "ella"). Esto confiere al monólogo un carácter claramente extraño, especialmente cuando la "conversación" en "replay" involucra emociones intensas. Otra característica del S.A. es el retraso en madurar emocionalmente. De este modo, los adolescentes y jóvenes adultos pueden mantener una creencia en lo sobrenatural que parece inmadura y pueril. Sus explicaciones de los hechos pueden incluir magia y fantasía, y tienen dificultad en distinguir entre el hecho y la ficción. Esta atípica o inmadura percepción de la realidad puede confundir al profesional que no tenga conocimiento de este aspecto del S.A., y podría percibirlo como prueba de ilusiones ("Delusions" en inglés). Es fácil ver cómo se crea un sendero hacia un diagnóstico erróneo. Desgraciadamente, es probable que haya una proporción significativa de gente con diagnóstico de una enfermedad mental crónica, atípica o resistente al tratamiento, especialmente de esquizofrenia, que será al final diagnosticada de S.A. (Ryan 1992). El diagnóstico original de esquizofrenia podría haberse puesto en tela de juicio, pero en esos momentos, la persona o la familia necesitaban ayuda profesional y los servicios psiquiátricos eran las únicas agencias disponibles. Es probable que el tratamiento haya consistido en sedación y en cuidados institucionales en vez de mejorar el comportamiento social y el entendimiento. Finalmente, la experiencia clínica sugiere que una pequeña minoría de jóvenes con S.A. puede desarrollar auténticos signos de esquizofrenia. Sin embargo, tales episodios suelen ser breves y a menudo están ligados a un hecho particular estresante como un examen. Si los padres vieran signos claros de ilusiones ("delusions") o alucinaciones, entonces resultaría esencial que la persona sea remitida a un psiquiatra entendido del S.A. 10. ¿Cuál es la diferencia entre el Autismo Hiperactivo y el S.A.? Reconocemos que hay claras diferencias entre los niños con S.A. y con Autismo, tal como lo definió Leo Kanner en su origen, basándose en medidas de interacción social, en el desarrollo a largo plazo y en el del lenguaje (Szatmari et al. 1995), pero ¿es el S.A. diferente del Autismo Hiperactivo? Sabemos desde hace muchos años que algunos niños tienen las características clásicas del Autismo en su temprana niñez, pero que luego desarrollan la capacidad de hablar empleando frases complejas, desarrollan las capacidades sociales básicas y una capacidad intelectual dentro del margen normal. Se dijo al principio que este grupo tenía autismo Hiperactivo, término que sigue muy extendido en los E.E.U.U. El autor ha notado que es muy probable que este término se utilice para los niños que tenían diagnosticado Autismo en su temprana niñez. Es menos probable que se utilice para los niños cuyo temprano desarrollo no fuera consistente con el autismo clásico. ¿Cuál es la diferencia entre estos dos términos? Y ¿describen diferentes atributos? Hay muchos estudios que han intentado determinar si se podía extraer una distinción entre los dos (Eisenmajer et al. 1996; Kerbeshian, Burd y Fisher 1990; Manjiviona y Prior 1995; Ozonoff, Rogers y Pennington 1991; Szatmari, Burtolucci y Bremner 1989). De momento, los resultados sugieren que no parece haber diferencias significativas entre ellos. Tienen más cosas en común que diferencias. El término de Autismo Hiperactivo (HFA= High Functioning Autism) se ha utilizado durante cierto tiempo en países anglófonos y sigue usándose por algunos expertos como etiqueta diagnóstica preferida. Esto se debe a unos cuantos factores, particularmente a las políticas de las organizaciones gubernamentales (estatales) que proporcionan los servicios, y a la falta de conocimiento y de práctica en el diagnóstico del S.A. Algunas agencias ya proporcionan fondos para un niño que tenga diagnosticado autismo, pero el término S.A. aún queda por ser incluido como condición probada para las prestaciones ("entitlements") asociadas. Los expertos tal vez sean entonces un poco reacios a utilizar el término ya que puede retrasar o inhibir el acceso a los servicios. Otro factor es la disponibilidad de la documentación y de la práctica que tienen los expertos para diagnosticar el síndrome, y el conservadurismo de ciertos individuos. Así pues, un mismo niño puede ser diagnosticado de HFA en una localidad y de S.A. en otra. Tanto el autismo como el S.A. están en el mismo continuo sin marcas y habrá niños que se sitúen en una "área gris" de diagnóstico, en la que uno no estará seguro de qué término emplear. En su debido momento, podremos identificar las fronteras entre el autismo y el S.A. De momento, uno puede emplear un enfoque práctico: utilizar el diagnóstico que da acceso a los servicios. 11. ¿Tienen las niñas una expresión distinta del síndrome? La ratio niños-niñas de remisiones para una valoración diagnóstica es de 10 niños por cada niña: 10/1 (Gillberg 1989). Sin embargo, las pruebas epidemológicas indican que la ratio es 4/1 (Ehlers y Gillberg 1993). Es la misma ratio que la del autismo. ¿Por qué se remiten tan pocas niñas para una valoración diagnóstica? Hasta ahora, no hay estudios que investigan específicamente cualquier variación en la expresión de las características entre niños y niñas con S.A. pero el autor se ha dado cuenta de que, en general, los niños tienden a tener una mayor expresión de los déficits sociales con perfiles muy desiguales de habilidades sociales y una propensión a comportamientos disruptivos o agresivos, especialmente cuando están frustrados o estresados (tensos). Es más que probable que los padres y profesores perciban estas características y entonces piden consejos para explicar por qué el niño es inusual. Por contraste, las niñas tienden a ser relativamente más capaces en el juego social y tienen un perfil más igualado de habilidades sociales. El autor ha notado cómo las niñas con S.A. parecen más capaces de seguir las acciones sociales por medio de la imitación demorada. Observan a los demás niños y los copian, pero en sus acciones no están tan bien sincronizadas ni espontáneas. Existen ciertas pruebas preliminares para sustanciar esta distinción a partir de un estudio de las diferencias en el autismo según el sexo (McLennan, Lord y Schopler 1993). Es más probable que las niñas con este síndrome sean consideradas inmaduras antes que excéntricas. Sus intereses especiales no serán tal vez tan manifiestos e intensos como sucede con los niños. De este modo, pueden ser descritas como: la niña "invisible"- socialmente aislada, preocupada por su mundo imaginario pero no como influencia disruptiva dentro del aula. Aunque es menos probable que las niñas sean diagnosticadas, es más probable que sufran en silencio. Un tema importante para las niñas es que durante la adolescencia, cambia la base habitual para la amistad. En vez de un juego mixto con juguetes y juegos que utilizan la imaginación, la amistad adolescente se basa en la conversación que es predominantemente sobre experiencias, relaciones y sentimientos. La joven adolescente con S.A. puede querer seguir con los juegos de patio escolar de primaria, y empieza a reducir los contactos con sus anteriores amigas. Ya no comparten los mismos intereses. También está el nuevo problema de convivir con los "escarceos" amorosos con los niños adolescentes. Aquí la conversación es aceptable pero los conceptos de romance y de amor, como también la intimación física, son confusos o aborrecidos. En un intento de ser incluidas en actividades sociales, algunas adolescentes han descrito cómo de forma deliberada, adoptaron una "máscara" como cualidad de su rostro. Para los demás en el colegio, parecían expresar continuamente una sonrisa, pero detrás de la máscara, la persona siente ansiedad, miedo y duda de sí misma. Están desesperadas por ser incluidas y por complacer y satisfacer a los demás, pero no pueden expresar sus sentimientos internos en público. El autor ha observado a niñas con los signos clásicos del S.A. progresar a lo largo del continuo del autismo/S.A. hasta un punto en el que los actuales criterios de diagnóstico ya no son sensibles para los problemas más sutiles que afrontan. La experiencia clínica del autor sugeriría que las niñas tienen un mejor pronóstico a largo plazo que los niños. Parecen más capaces de aprender a socializarse y a camuflar sus dificultades de la edad temprana. Esto se ilustra con el poema de Vanessa: Planchando del todo los Pliegues Érase la vida un desorden enredado. Como piezas que faltan, en un juego de ajedrez. Como tan sólo medio diseño de un vestido. Como decir no, pero querer decir sí. Como querer más, y conseguir menos. Pero lentamente lo voy enderezando. Érase la vida una línea enredada. Como decir tuyo, pero significar mía. Como sentirme enferma, pero decir perfecta. Como pedir leche, y recibir vino. Como ver un árbol, y decir arbusto. Pero lentamente lo voy enderezando. La vida ahora está mucho más clara. Los nudos se desenredan, Y la esperanza está cerca. Seguro que hay golpes más adelante. Pero ya no miro adelante con temor. Después de catorce años, los enredos se han enderezado. (Vanessa Regal) Las chicas describen los problemas que les quedan como: "sentirse diferentes a los demás". Aunque sus intenciones sociales con los demás parecen superficialmente naturales, ellas consideran que son mecánicas y no intuitivas. Siguen confusas en relación a cómo los demás comparten la intimidad y mantienen las amistades con tan poca reflexión. 12. ¿Cómo puedes reducir el nivel de ansiedad de la persona? Secciones previas de este libro han explicado por qué la persona con S.A. es susceptible de tener ansiedad. Cualquier contacto social puede generar ansiedad en relación con el modo de empezar, mantener y terminar una actividad o conversación. La escuela se convierte en un campo social de minas; en cualquier momento, puedes dar un paso en falso. Los cambios naturales en las rutinas diarias y la expectación provocan un intenso desconsuelo mientras que ciertas experiencias sensoriales pueden ser insoportables. Todos estos factores se combinan para hacer ansiosa a la persona. Para algunos, el nivel de ansiedad fluctúa y llega por "oleadas", con períodos de intenso pánico seguidos de períodos relativamente tranquilos. El consuelo acerca de un tema particular puede ayudar pero uno tiene la impresión de que la persona tiene sentimientos inherentes de ansiedad que buscan una causa. Una vez que esto se ha racionalizado, la ansiedad "flota"hasta otra racionalización o justificación. La persona puede convivir con su ansiedad retirándose hacia su interés especial y el nivel de preocupación puede emplearse como medida del grado de ansiedad de la persona. Cuanto más ansiosa la persona, tanto más importante será el interés. Cuando está ansiosa, la persona está tambuién más rígida en cuanto a los procesamientos de su pensamiento, y más insistente en las rutinas. De este modo, cuando la persona está ansiosa, incrementa su expresión del S.A., sin embargo, cuando está feliz y relajado, uno tal vez deba ser muy habilidoso para detectar los signos. Para niveles menores de ansiedad, un simple programa de dirección (¿canalización?) de tensión puede ser eficaz. Los padres y profesores empiezan el programa anotando los signos del nivel creciente de ansiedad en el niño. Puede que éste empiece por balancearse suavemente y luego tensarse o ser muy rígido en sus pensamientos. Éstos son signos observables basados en el comportamiento y acciones del individuo pero puede saberse que ciertos sucesos disparan la ansiedad; por ejemplo, la incertidumbre de si va a ocurrir un hecho esperado con vehemencia, una fiesta de cumpleaños o un examen en el colegio. Cuando los signos internos o externos indican una ansiedad inminente o creciente, hay varias opciones-actividades que fomentan la relajación, la consecución o la distracción, o actividades que requieren energía física para "quemar" su tensión y ansiedad. Con niveles bajos de ansiedad, la relajación y la distracción son las opciones de3 preferencia. Se puede fomentar la relajación escuchando música (es decir no música heavy), proporcionando un santuario sin interrupciones sociales o de conversación, y utilizando un programa de relajación que haga uso de masajes, respiración profunda y pensando en pensamientos positivos. La Satisfacción en un interés favorito puede también ayudar a distraer o relajar a la persona. Otra opción es fomentar el éxito (¿realización?) utilizando el ordenador, pasando por el material escolar que la persona encuentra interesante y fácil, y distrayendo a la persona con actividades como ordenar para restablecer el orden y la simetría. Cuando la persona se pone crecientemente ansiosa o agitada, la opción alternativa puede ser empezar una actividad que requiera esfuerzo físico. Para los niños jóvenes, esto podría ser utilizar el columpio o el trampolín, montar en bicicleta o dar un paseo largo. El perro podría agradecer el ejercicio. Se podrían otorgar tareas físicas específicas de la casa o del jardín. Saltar en el trampolín puede ser una actividad apropiada para todas las edades. Una mujer con S.A. tenía ansiedad crónica y describió cómo se sentía de "enroscada" después de su jornada laboral. Cuando hablamos de las actividades físicas que ella podría hacer, dijo que ella tenía muchas ganas de poder saltar en un trampolín pero que no podía porque sentía que los vecinos la considerarían loca o excéntrica. Ella estaba determinada a ser considerada convencional. Sin embargo, le sugerimos que explicara a los demás que esto formaba parte de su programa de dieta y de mantenerse en forma, prescrito por su médico. Con esta "prescripción", ella podía darse satisfacción en una actividad que se le antojaba entusiasta y terapéutica. Estas estrategias son simples procedimientos para manejar la ansiedad y el estrés, pero con el S.A., la actividad más estresante es tener que socializar. Si el juego social es un estresante mayor que afecta el temperamento del niño, entonces puede que requiera una alteración del horario de actividades de la jornada escolar o de la cantidad de tiempo que pasan en el aula. Otros niños disfrutan de los aspectos sociales y desestructurados del recreo, pero tales circunstancias son extremadamente estresantes para el niño con S.A. Por un lado, es importante que aprendan a jugar con los demás; por el otro, el estrés puede afectar el nivel de ansiedad del niño, el de la competencia y tolerancia durante las siguientes lecciones. Una sugerencia que ha demostrado ser valiosa con algunos niños es tener la primera mitad del recreo para jugar libremente con los demás niños; pero para la segunda mitad, el niño puede ocuparse con actividades solitarias y constructivas tales como ir a la biblioteca para leer acerca de su interés especial o utilizar el ordenador en el aula. Después de tales ocupaciones solitarias pero relajantes, el niño es más capaz de soportar los aspectos sociales del aula. Para los niños pequeños, e incluso algunos adolescentes y adultos, es necesario tener islas de soledad a lo largo del día. Candy explicó cómo en el trabajo, estaba ansiosa por la socialización en los descansos pero dijo: "los crucigramas son una bendición – pues absorberse en uno mismo durante los descansos mantiene a los demás a la distancia necesaria". El profesor puede identificar responsabilidades específicas que permitan la soledad, por ejemplo, ir a la oficina escolar con un mensaje. El sobre puede contener la instrucción de que la secretaria le dé las gracias al niño por entregar el mensaje, y pedirle que vuelva a clase. Algunos niños tienen ansiedad por temor a parecer estúpidos o a ser el centro de atención y pueden ser reacios a pedir públicamente asistencia al profesor. Si el niño tiene ansiedad por pedir asistencia, entonces el profesor y el niño pueden establecer un código secreto, como colocar un determinado artículo (un sacapuntas, por ejemplo) en una determinada posición del escritorio, lo cual indicara que necesita ayuda. El profesor podrá entonces proporcionarle guía sin que el niño se sienta en evidencia. Ha habido cierto éxito en reducir la ansiedad y en incrementar las metas escolares gracias a descansos programados durante el trimestre, al apuntarse en el colegio a tiempo parcial o a la educación en casa. Los padres y el profesor podrían ser conscientes de que el trimestre ha sido muy largo en exceso para el niño y de que muestra signos de ansiedad crónica. Tanto como un niño que está físicamente enfermo puede disponer de unos días de ausencia del colegio, el niño con S.A. puede necesitar unos cuantos días de descanso para relajarse que le ayuden a aguantar hasta el final del trimestre. Algunos niños son apuntados tan sólo para clases matutinas y regresan a casa por la tarde. Las tareas escolares se llevan a cabo durante la tarde, pero solo y supervisado por un padre. Cuando la ansiedad es extrema, la enseñanza en casa a tiempo completo ha demostrado tener éxito, especialmente para los adolescentes. Las circunstancias para cada aplicación a la enseñanza en casa deben ser examinadas cuidadosamente, asegurando un adecuado acceso a profesores con práctica y evitando el completo aislamiento con respecto de los demás niños. Sin embargo, este enfoque puede ser una alternativa constructiva a una fuerte medicación y a una posible admisión en una unidad psiquiátrica. Esta opción de la educación en casa ha demostrado ser particularmente beneficioso para algunos adolescentes con diagnóstico secundario como la depresión o Trastorno Obseso Compulsivo (Obsessive Compulsive Disorder). Los prolongados períodos de severa ansiedad pueden llevar a una condición psiquiátrica secundaria como el trastorno Obsesivo Compulsivo. Por ejemplo, la persona puede desarrollar una compulsión por lavarse las manos debido al miedo a una contaminación (¿infección?). Estas acciones obran como medio de reducir su ansiedad. Si el nivel de ansiedad fuera extremo, entonces se requiere ayuda profesional de un psiquiatra y de un psicólogo clínico. Hay una gama de medicaciones para los trastornos de la ansiedad que ha sido utilizada para gente con autismo y S.A. (Gordon et al. 1993; McDougle, Price y Goodman 1990; McDougle et al. 1992; Szabo y Bracken 1994). Temple Grandin (1990) describe cómo: "Pronto después de mi primer período menstrual, los ataques de ansiedad empezaron. Eran como una sensación constante de miedo escénico. A menudo le digo a la gente, tan sólo imagina cómo te sentías cuando hacías algo que realmente te provocaba ansiedad, como el examen de evaluación de tu profesor. Ahora, sólo imagina si te sintieras así la mayoría del tiempo por ninguna razón. Tenía el corazón que me latía, las palmas sudorosas y movimientos nerviosos. ... Los nervios seguían un ciclo diario y estaban peor al final de la tarde y al al principio de la tarde noche; amainaban tarde por la noche y temprano por la mañana. También tenían tendencia a empeorar durante la primavera y DECAER.¿? ... Leí en la biblioteca médica que los antidepresivos eran efectivos para tratar a los pacientes con ansiedad endógena y con pánico... Estas pastillas han cambiado mi vida." (pp. 9-11) Una severa ansiedad con depresión asociada y comportamientos rituales pueden reducirse significativamente con una nueva gama de medicamentos - los Inhibidores Selectivos de Serotonina Reuptake ("Selective serotonin Reuptake Inhibitors"). La terapia del comportamiento cognitivo puede también ser utilizada por los psicólogos clínicos para tratar la ansiedad aguda y los ataques de pánico, así como el miedo y la ansiedad asociada con la visión de un determinado objeto o animal. El enfoque es tratar el miedo de forma muy parecida a cómo uno trataría el miedo de cualquiera que tuviera una fobia. El miedo a ciertos animales es muy común; mucha gente teme las serpientes, las arañas, las ratas... Los niños con S.A. pueden tener miedo de los perros, no por temor a ser atacados, sino porque perciben los ladridos de forma demasiado intensa e insoportable. Algunos niños con el síndrome pueden desarrollar ansiedad asociada a objetos inanimados como los maniquís de una vitrina de tienda o las plantas domésticas. El niño tiene una intensa reacción de pánico a estos objetos pero no puede explicar por qué son tan turbadores. Si una persona recibiera tratamiento por miedo a las arañas, se le animaría a relajarse (el contrario de la ansiedad o del miedo) y a pensar en una araña muerta a cierta distancia, manteniendo la relajación por medio del ánimo dado por el psicólogo clínico. Gradualmente la persona se acostumbraría a pensar en y finalmente estar cerca de arañas grandes, hasta que la ansiedad alcanzara un nivel natural. Este enfoque se llama desensibilización y se ha utilizado con niños con S.A. Para el niño que teme las plantas domésticas, escogimos un momento en que estaba relajado, a saber al final del día y después del baño, y le animamos gradualmente a aceptar una planta casera pequeñísima, inicialmente al otro lado de la estancia; después en una mesa a su lado. Este procedimiento sencillo redujo su ansiedad, pero nos encontramos frente a un problema frecuente en los niños con S.A., que consiste en su dificultad de generalizar su aprendizaje de una situación a otra. Su madre explicó esto muy sucintamente: "Se acostumbra a la planta con la que le entrenas; pero cualquier planta nueva le hace perder los estribos!". Sin embargo, ha habido ciertos éxitos utilizando algo agradable de comer, como el chocolate o el helado, o pensando positivamente en asociación con el objeto o situación temidos. Otro enfoque, que se basa más en el pensamiento y las destrezas cognitivas es explicar y demostrar al niño que puede controlar su ansiedad. Este tratamiento requiere la experiencia y saber hacer de un psicólogo clínico, con práctica en la Terapia del Comportamiento Cognitivo y modificación de ésta para incluir mayor énfasis en utilizar más el razonamiento por imágenes que el razonamiento verbal. Por ejemplo, un niño puede usar un lápiz para dibujarse a sí mismo con un "bocadillo" de pensamiento, que represente su ansiedad. Entonces, puede utilizar una goma para borrar el contenido del bocadillo y sustituirlo por un pensamiento alternativo más agradable. Entonces, es más capaz de conceptuar el cambio de sus pensamientos. Aunque el enfoque, más sencillo, de la desensibilización puede ser llevado a cabo por los padres y profesores, ambos programas de tratamiento consumen mucho tiempo, pero son preferibles a basarse únicamente en la medicación para reducir la ansiedad. 13. ¿Es probable que la persona se deprima? En su documento original (1985), Lorna Wing comentó la alta incidencia de la depresión o trastorno afectivo en los adultos con S.A. La experiencia clínica también confirma que hay mayor riesgo de depresión, con hasta un 15% de adultos que han tenido un período de depresión (Tantam 1991) y el verdadero riesgo de suicidio (Wolff 1995). Durante la temprana niñez, a la persona puede importarle menos las diferencias con respecto de los demás niños. Su vida gira en torno a su familia y su profesor, y el contacto social con los demás tiene un valor y un interés limitados. Durante la adolescencia, empieza a interesarse en socializar con los demás y toman agudamente conciencia de sus dificultades. El niño menos capaz intelectualmente puede ser muy hábil socialmente, un líder y un gracioso; sin embargo, a pesar de su capacidad intelectual, cuando la persona con S.A. intenta tener amigos, ser el centro de atención y contar chistes, es excluido, burlado o ridiculizado. Ésta es la causa más frecuente de depresión – querer ser como los demás y tener amigos, pero sin saber cómo conseguirlo. De este modo, la causa de la depresión puede ser una reacción comprensible de tener S.A., pero en algunos casos, puede existir una predisposición biológica. Los estudios de investigación sugieren que hay una incidencia marginalmente mayor de depresión o depresión manica – "Manic depression"- (trastorno afectivo bipolar)en familias que tienen un hijo con autismo o S.A. (DeLong y Dwyer 1988). Uno puede argüir que tener un hijo semejante podría hacer que te deprimas, pero los estudios han controlado (control for) ese factor. En la mayoría de casos, hay signos clásicos de la depresión con cambios claros de humor, apetito, sueños y de pensamientos y acciones suicidas. Sin embargo, el diagnóstico de la depresión puede no ser evidente, ya que la persona podría tener una gama limitada de expresiones emocionales y un historial de afectividad plana. La depresión puede también expresarse bajo forma de la agresión o del alcoholismo. La persona puede llegar a ser muy introspectiva crítica de sí misma en relación con los sucesos del día, y buscar relajación y apaciguamiento emocional utilizando el alcohol como forma de auto medicación. Si uno sospechara de que la persona está deprimida, entonces es esencial que sea remitido a un psiquiatra experimentado en S.A. y obtener tratamiento. El autor ha conocido varios individuos que se han suicidado. Una de las características del S.A., descrita en el capítulo 2, es la tendencia a reírse o ricanear (risa tonta) en circunstancias en las que uno esperaría una expresión de vergüenza, desconsuelo, dolor o de tristeza. Hay ejemplos de profundas tristezas por la muerte de un miembro de la familia que han sido expresadas por risas o manías (Berthier 1995) o incluso por la indiferencia. Esto se debe a la incapacidad de expresar emociones apropiadas y sutiles. Esta reacción inusual no es prueba de indiferencia o de enfermedad mental. La persona necesita comprensión y tolerancia de su modo idiosincrásico de expresar su pena. El tratamiento de la depresión implica medicación convencional, pero debería también incluir programas que se ocupen del origen de la depresión, normalmente la pobreza de las destrezas sociales, la falta de amigos y el limitado éxito en el colegio o trabajo. La alta incidencia de la depresión en los adultos tal vez sea reflejo de la falta de comprensión y de educación terapéutica que esa generación experimentó durante la niñez. Es anticiparse que la presente generación de niños, que han sido diagnosticados temprano y acertadamente y que han gozado de programas efectivos de destrezas sociales, será menos vulnerable a la depresión cuando sean adolescentes o adultos. Tales programas tal vez sean una "inoculación" contra la depresión. Sin duda la persona que está deprimida, debido a la falta de amistades y de empleo, necesita dirección para aprender las habilidades sociales, técnicas de entrevistas y accesos para conocer a gente con valores e intereses similares. Estas estrategias pueden llevar tiempo pero es probable que eviten la recurrencia de la depresión. 14. ¿Cómo controlas el humor y el enfado de la persona? Este libro ha destacado muchas fuentes de tensión para la persona con S.A. Algunos reaccionarán a esto poniéndose ansiosos, otros se sentirán deprimidos mientras que otros se enfurecerán contra los incidentes frustrantes del día. Algunos individuos interiorizan sus sentimientos y tienden a culpar a los demás cuando las cosas van mal. Aquéllos que externalizan sus sentimientos dicen tener gran dificultad para controlar su humor, como ilustra el poema de Daniel: Mi Mayor Temor Soy Yo Mismo. Mi mayor temor soy yo mismo. El control no es absoluto: un constante esfuerzo para mantenerlo canaliza toda mi fuerza. Siempre estoy cansado: nunca descanso lo suficiente. Los hechos fuera de mi control suceden a mi alrededor: hago cosas que me asustan. Si estoy confuso o enfadado o cansado, me resbalo y toma posesión mi cuerpo. Observar tu vida estando vacío asusta. Se requiere un esfuerzo de la voluntad para retomar el control y evitar que suceda. Tengo miedo de lo que siento. La emoción debilita mi control, Haciendo que su asidero sea más fácil de romper. Cuando pienso, a veces pienso en soltarlo, tan sólo dejar que todo salga fuera. Luchar todo el tiempo hace daño. Sólo quiero paz y descanso. (Daniel Woodhouse) Puede que no haya ninguna racionalización o foco – sólo un humor agresivo o una reacción excesiva a la frustración o provocación. La provocación puede ser la burla deliberada por parte de los demás niños, o el ser tomado como forma de teatro vivo para el disfrute de los niños que no se meten en problemas. El autor ha descubierto que los niños con S.A. parecen despertar el instinto maternal o depredador de los demás. Los niños con este síndrome a menudo carecen de sutileza en sus venganzas. Otros niños esperarían el momento más apropiado para responder sin ser pillados. El niño con S.A. también puede carecer de los suficientes empatía y autocontrol para moderar la intensidad de la venganza. Están cegados por su furor, lo cual les mete en problemas. El profesor ve al niño agresivo, pero tal vez no se da cuenta de las provocaciones que precipitaron su enfado. El capítulo 2 incluía una sección sobre las estrategias para ayudar al niño a entender la naturaleza y expresión de determinados sentimientos, particularmente la ira. Estas estrategias pueden usarse con niños pequeños, cuyo enfado preocupa a los padres y a los profesores. Otra actividad es fomentar el autocontrol y considerar las opciones alternativas. El autocontrol puede ser reforzado con los enfoques tradicionales de parar y contar hasta diez, realizar una respiración profunda y recordarse a sí mismo: "He de mantenerme tranquilo". Las técnicas específicas de relajación pueden practicarse y se le puede enseñar al niño los indicios de cuándo deben tranquilizarse y relajarse. También es importante explicar la opción alternativa a la de pegar a la otra persona. El niño puede usar las palabras, no las acciones, para expresar su enfado, o alejarse andando, pedir a las otras personas que le dejen en paz, o buscar ayuda o árbitro en un adulto. El nivel de tensión del niño podría haber estado aumentando durante cierto tiempo y un incidente puede convertirse en el detonador que libera los sentimientos que han estado oprimidos durante mucho tiempo. La destrucción o el asalto pude dejar a la persona relajada por haber descargado su tensión en un episodio breve de enfado. De este modo, el comportamiento se refuerza negativamente. Ayuda a acabar con un sentimiento desagradable. Desgraciadamente, algunos varones con S.A. tienen una visión autoritaria de la vida con una jerarquía rígida, donde los varones dominan a las mujeres. Así, las niñas y las madres pueden ser la diana cuando la persona se enfada, a modo de liberador de tensión y agitación. Es también menos probable que tome venganza. Cuando ha pasado el incidente, la persona con S.A. puede estar visiblemente relajada, pero confusa en relación con las razones por las que todos los demás siguen estando trastornados. Si el humor o el enfado de la persona preocupa, hay que considerar varias estrategias. La primera es elaborar una lista con los signos evidentes que indican que la persona se está poniendo crecientemente tensa. Ésta puede incluir un incremento de palabrotas, gestos ampulosos, ideas rígidas y deseos de gratificaciones inmediatas. Los padres y profesores pueden comparar sus apuntes en relación con las diferentes situaciones. Una vez que se hayan reconocido estos signos, se debe llamar la atención de la persona hacia sus propias acciones y conducta. Es a menudo la última persona en reconocer cómo se está deteriorando su temperamento y su tolerancia. Entonces, elaboren una lista o "menu" de actividades para reducir los niveles bajos de tensión. Escuchar música puede tener mucho éxito, como en el dicho "la música apacigua el pecho salvaje". Los padres pueden animar a que la persona se relaje y cierre los ojos mientras describen y la persona visualiza una escena relajante. Otras opciones incluyen el masaje, un baño relajante y muchos cumplidos y consuelos. Estos procedimientos son diseñados para alejar la mente de la persona de pensamientos de enfado. A veces, tener un santuario y un período de soledad ayudará. Uno debe tener cuidado con la pregunta: "¿Qué te pasa?", ya que la persona puede tener dificultad para explicar las causas de su creciente enfado. Cuando la persona puede mantener el auto control, tal vez pueda explicar las razones de su humor, pero centrarse en las causas puede a veces precipitar más enfado. Los padres y profesores aprenderán cuándo resulta adecuado preguntar o cuando no hacerlo. Si el nivel de agitación se hiciera mayor, entonces otra estrategia es la de "quemar" la tensión y la angustia con una actividad que requiera una implicación física vigorosa. Actividades como ir a correr o montar en bici, puede dejar a la persona fortalecida y de humor más optimista. El autor ha descubierto que las actividades que implican la destrucción creativa son particularmente efectivas. Si la persona se siente algo mejor después de estropear o destruir algo, entonces asegúrense de que esto se convierta en una actividad productiva. Estrujar latas vacías y cajas de cartón para reciclarlas o rasgar ropas viejas puede ser llevado a cabo por los niños más jóvenes mientras que los adultos pueden probar con actividades como cortar leña. Lo que antecede son estrategias generales para reducir y canalizar la agresión en actividades constructivas. ¿Qué pueden hacer ustedes frente a un incidente específico? El primer punto es que ponerse igual de enfadado "inflamará" la situación. Una madre describió como "si me enfado con él, es como echar gasolina a una barbacoa". Intenten mantener la calma y la racionalidad – un modelo de lo que debería estar haciendo el niño. Si la persona quiere tolerar el debate de por qué está tan enfadada, intenten descubrir la causa. Por ejemplo, si es respuesta a la burla, entonces ambas partes deberían formar parte del debate. Una disculpa (a veces por ambas partes) ayudará, pero para los niños más pequeños, es importante que aprendan a ser sinceros y auténticos al considerar los sentimientos de la persona. Una estrategia que ha empleado el autor es asegurarse de que el niño dé o haga algo como compensación al niño que hirió. Es importante aprender a expresar el remordimiento con hechos como también por medio de palabras. "Quizás deberían compartir ahora las galletas de chocolate que iban a tomar en el almuerzo..." Es también importante explicar al niño lo que puede hacer si la situación se repitiera con comentarios como: "La próxima vez que te pinche con su lápiz en la espalda, dímelo y te ayudaré a solucionarlo." Tales niños no son diestros en el sutil arte de la persuasión y tan sólo saben manipular a los demás con la intimidación o la fuerza física. Es esencial que el niño aprenda modos alternativos, preferiblemente verbales, para conseguir su meta. Para niños mayores, las Conversaciones de Bandas de Comic de Carol Gray pueden ser un excelente medio de analizar a la persona, y de utilizar el incidente como oportunidad de aprender la perspectiva de los demás y considerar las soluciones alternativas. Una aproximación por tablón de historias se utiliza con un marco para cada etapa en la secuencia de los hechos. La tabla de colores usada por Carol puede ayudar a explicar sentimientos, y el "barómetro", descrito en el capítulo 2, puede usarse para explicar cómo la expresión era demasiado severa y cuáles serían palabras y acciones más sutiles. Los tebeos se dibujan en el marco de intentar descubrir lo que pasó y de entender los pensamientos y sentimientos de cada participante sin miedo a la recriminación, lo cual podría afectar la actitud de la persona y su receptividad. Las consecuencias se convertirán en temas, y tener el S.A. no es una licencia para comportarse de forma irresponsable, pero es importante que toda la información y perspectivas estén disponibles antes de considerar las consecuencias apropiadas. La medicación puede usarse como opción para tratar el enfado. La disponibilidad de un sedante de acción rápida puede ser muy atractiva. En cuestión de eficacia durante un período particularmente tenso, la medicación puede ser apropiada. Sin embargo, es sólo una medida temporal, y los niños y adultos con autismo y S.A. son particularmente vulnerables a los efectos secundarios a largo plazo de los medicamentos recetados como sedantes, especialmente los antipsicóticos. La medicación puede ser valiosa, pero debe ser recetada para tratar signos específicos, revisada regularmente y ser de corta duración. Son raros los casos en los que la agresión ocurra inesperadamente, es breve e intensa, y sin causa alguna aparente (Baron-Cohen, 1988). Estos episodios espontáneos e impredecibles preocupan mucho a los padres, y pueden tener relación con factores neurológicos, especialmente crisis parciales complejas. Si éstos sucedieran, entonces la persona debería ser remitida a un neurólogo especializado en trastornos del desarrollo para una investigación y tratamiento más profundos. Finalmente, cuando se considera el enfado, es importante reconocer que tal comportamiento no es una característica universal del S.A. En efecto, hay muchos niños con este síndrome que parecen casi exentos de enfado, incluso bajo una provocación intensa. Tales niños pueden ser extremadamente vulnerables al abuso físico y a la explotación de los "amigos". Deben aprender a ser asertivos y a aguantar la "jungla" del patio escolar. 16. ¿Cuáles son los cambios que podemos esperar durante la adolescencia? Es probable que los cambios físicos durante la adolescencia ocurran a la misma edad que los de sus semejantes, pero los jóvenes con S.A. pueden estar confusos por tales cambios. Un adolescente siguió manteniendo un tono de voz alto o "falsetto" mucho después de que se hubiera "roto" (término éste que probablemente añada confusión a la persona con S.A.). Cuando se le preguntó por qué hablaba en un tono de voz tan atípico, contesto: "No me gusta el sonido de mi voz". Algunos niños y niñas pueden estar inclinados a desarrollar "anorexia nervosa" (sic) durante la temprana pubertad (Fisman et al. 1996; Gillberg y Rastam 1992). En esta etapa, la persona puede ser muy sensible a la crítica, especialmente la relacionada con su apariencia personal, destrezas sociales y atributos valorados por sus iguales (por ejemplo, el peso). Durante los cambios hormonales y el incremento de excitación asociados con la adolescencia, el adolescente puede experimentar un aumento temporal de su expresión del S.A. Los padres deben ser proactivos y pacientes, y recordar que ésta es una edad difícil para prácticamente todos los niños. Aunque es probable que los cambios físicos de los adolescentes ocurran al mismo tiempo que los de los demás adolescentes, para aquéllos con S.A., los cambios emocionales de la adolescencia pueden verse significativamente retrasados. Mientras los demás adolescentes se muestran enamoradizos y ponen a prueba las reglas, el adolescente con S.A. todavía quiere amistades simples, tiene fuertes valores morales y quiere conseguir notas altas. Es importante explicar que los valores y atributos del adolescente con S.A. pueden ser diferentes de los de sus semejantes, pero son cualidades positivas aun no reconocidas por los demás. Puede ser ridiculizado por ser demasiado correcto o "lelo". Una fuerte atracción hacia/ o un interés sexual por alguien suele llegar más tarde de lo usual, con cualidades adolescentes que se extienden hasta bien entrada la veintena. De este modo los cambios emocionales de la adolescencia son a menudo retrasados y prolongados. 16. ¿Puede la persona desarrollar relaciones normales? Durante la temprana niñez, la persona se conforma a menudo con su propia compañía y la de su inmediata familia. Puede, de hecho, existir un no querer contactos sociales o físicos con los demás, y una preferencia por los pasatiempos solitarios. Sin embargo, algunos niños abordan a los demás como si fueran miembros de la familia con sus correspondientes bienvenidas, cercanías y toques. No se dan cuenta de que hay códigos de conducta diferentes en función de los varios niveles de relaciones. Esto puede ser embarazoso para los demás y llevar a mal interpretaciones de las señales. El niño también puede ser vulnerable a la explotación por parte de los demás. Necesitará instrucción acerca de los distintos modos de relacionarse con la familia, los profesores, los amigos y los extraños. La persona puede no comprender por qué nos comportamos de forma distinta según la compañía, pero el programa del "Círculo de Amigos" (Circle of Friends programme) puede proporcionar un modelo visual y guía. La técnica es muy sencilla. Dibujen círculos concéntricos, es decir círculos dentro de círculos, como sucede en una diana de dardos, en una gran hoja de papel y escriba el nombre del niño en el círculo más interno. Dentro del siguiente círculo, escriban las bienvenidas y acciones apropiadas al círculo interno del niño y quién estaría dentro de ese círculo. Normalmente es la familia inmediata del niño. Las acciones apropiadas podrían ser besos, abrazos y caricias. El siguiente círculo sería para la familia lejana del niño y sus amigos cercanos. Las acciones serían menos íntimas. El siguiente círculo sería para los amigos, profesores etc... con círculos subsiguientes para conocidos y extraños. Las fotografías de individuos y acciones determinados pueden ser colocadas por el niño en los círculos apropiados. Esta ayuda visual asiste la discusión de los códigos sociales apropiados en los diversos niveles de las relaciones. Los adolescentes con S.A. pueden retrasarse en su madurez social/emocional, comparados con los demás niños de su clase. Sus amistades suelen basarse en intereses comunes y pasatiempos intelectuales en vez de en la auto apertura, el romance y el descubrimiento sexual. Su elección de amigos también puede tal vez no seguir las convenciones de cultura y edad similares. Por ello, el niño puede ser causa de burla por no ser del grupo "in" y/o por ser inocente en cuanto a conocimientos de la sexualidad. También es vulnerable a la desinformación. El niño puede considerar los programas escolares sobre las relaciones humanas y la sexualidad irrelevantes y aburridos, especialmente si el adolescente no ha alcanzado todavía la madurez social de los demás de su clase. Tales programas acaso deberán ser repetidos para coincidir con el momento en que la materia sea relevante para el individuo. Cuando las relaciones románticas sí ocurren, es importante que el adolecente aprenda a "leer" las señales de la otra persona. La persona puede desarrollar una pasión pueril o aplastarse contra alguien que no le corresponda. Esto es un componente natural de la vida adolescente, pero con el S.A. hay características adicionales. La persona puede presuponer que la otra persona siente lo mismo por ella y no darse cuenta de las señales corteses que indican que la relación es unilateral. Alguien tal vez deberá resaltarle esas señales. El otro aspecto es que la persona tampoco tenga conciencia de las señales cuando las intenciones de alguien no son románticas ni amistosas. La persona con S.A. puede ser vulnerable a ser víctima de agresiones sexuales. El autor ha conocido varias víctimas de violación con S.A., tanto femeninas como masculinas pero hasta la fecha, ningún violador con SA. Con una adolescencia emocional prolongada y una adquisición retrasada de destrezas sociales, la persona tal vez no tenga una relación cercana e íntima hasta mucho más tarde que sus semejantes. Tal relación puede parecer inconcebible durante la adolescencia, pero la experiencia a largo plazo ha indicado que no toda la gente con S.A. permanece socialmente aislada y soltera. Su pareja puede a menudo compartir hobbies o profesiones similares y este puede ser el motivo de que la pareja se conociera por primera vez. La pareja está a menudo halagada por la intensidad de la dedicación de la otra persona y por sus cualidades de fiabilidad, honestidad y fidelidad. El autor ha visto que las parejas en matrimonio que no tienen la misma personalidad suelen ser muy ensayadas e individuos protectores que compensan cualesquieras dificultades con los aspectos sociales de la vida. Sin embargo, algunos varones con el síndrome sí tienen considerables problemas para encontrar pareja, y viajan al extranjero para encontrar a alguien que, debido a las diferencias culturales o a circunstancias financieras, se preocupe menos por las excentricidades sociales de su marido (Gillberg y Gillberg, 1996). Un área que necesita ser investigada es el asesoramiento matrimonial y de relaciones. A partir de la experiencia clínica del autor, la persona con este síndrome puede ser confusa y enfurecedora para su pareja. Dos fuentes de conflicto son la intimidad física / emocional y el predominio del interés especial. Por ejemplo, un marido se quejaba de que su mujer, que tenía S.A., era demasiado fría y distante. Decía que cuando le mostraba su cariño, era como "abrazar una plancha de madera". Las parejas tal vez necesiten asesoramiento sobre el historial (el trasfondo) de cada uno y perspectiva. Uno podría describir la relación como similar a la de un matrimonio entre dos personas de culturas muy diferentes, sin saber de las convenciones y expectativas de la pareja. Sin quererlo, se pisan los pies. El autor a menudo usa esta analogía de una persona de otra cultura para explicar los problemas experimentados entre la persona con S.A. y las personas que conoce. Sin duda, durante los primeros días de cortejo, los padres tal vez deban proporcionar algunas explicaciones a novios y novias que están confusos por lo muy diferente que es la persona en relación con la intimidad física y escaso uso de palabras y gestos de amor y cariño. Esto también puede ser relevante para familias y niños pequeños. Por ejemplo, la madre de un adolescente expresó su preocupación porque su hijo con S.A. raramente mostraba signos de amor por ella. Él contestó que le dijo que la quería cuando tenía seis años y no entendía por qué debería tener que repetir esas palabras. Sin duda ella sí que lo sabía. En otro ejemplo, un marido tenía dificultad en determinar cómo y cuándo decir comentarios que expresaran su amor por su esposa. Sin embargo, podía escribirle una carta con una elocuencia y una pasión que le eran inalcanzables verbalmente. La sugerencia aquí fue la de escribir más cartas y leerlas a su mujer. Otra fuente de conflicto (o de aburrimiento) es la fascinación de la persona por su interés especial. Al principio, esto puede ser una cualidad enternecedora, pero al final se convierte en un fastidio, especialmente cuando existan otras prioridades. La pareja puede tener una parte desproporcionada de responsabilidades familiares o del hogar. De nuevo, ambas partes necesitan entender la perspectiva de su pareja. El asesoramiento en relaciones puede ayudar, pero el asesor necesitará entender la naturaleza del S.A. Es importante reconocer que la persona con S.A. puede tener algunos defectos de carácter, pero es menos probable que sean desleales o que gasten el presupuesto familiar, aunque su naturaleza frugal pueda ser otra fuente de conflicto. También puede existir conflicto por los modos que tiene la persona de tratar las crisis personales. Puede evitar cualquier conversación sobre los temas conflictivos y aislarse socialmente durante horas o días. La persona está resolviendo sus problemas, retirándose en sus propios pensamientos, pero su pareja siente que se le está excluyendo. Le duele que en tales momentos no se tomen en cuenta sus opiniones o ideas. Algunos individuos eligen el celibato. Esto lo describe Temple Grandin (1995) en su última autobiografía: "He permanecido soltera porque así me ayuda a evitar muchas situaciones complicadas que son demasiado difíciles de manejar para mí. Para la mayoría de las personas con autismo, la proximidad física es un gran problema ya que no entienden los comportamientos sociales básicos. Durante las convenciones, he hablado con varias mujeres que fueron violadas en ocasiones porque no entendían las señales sutiles del interés sexual. Asimismo, los hombres que quieren una cita, a menudo no entienden cómo relacionarse con una mujer. Me recuerdan "Data" ("Datos"), el androide de Star Trek. En un episodio, los intentos de Data para citarse fueron un desastre. Cuando intentaba ser romántico, alababa a su pareja empleando terminología científica. Incluso los adultos muy hábiles con autismo tienen tales problemas". (p.133) El celibato puede ser una forma de evitar la intimidad emocional y física y el dolor que producen las relaciones fallidas. Pero por el camino hacia esa decisión, la persona puede necesitar asesoría y apoyo si intenta y fracasa, tener relaciones personales íntimas. Así pues, la persona con S.A. puede desarrollar relaciones normales, ya que la gama (la extensión) de lo normal es tan amplia. Para tener éxito, la relación necesita amor, tolerancia y comprensión considerables por parte de ambos. 17. ¿Es más probable que una persona con S.A. se vea implicada en actividades criminales? La documentación sobre el S.A. incluye varios informes de individuos que han cometido delitos criminales (Baron-Cohen 1988; Cooper, Mohamed and Collacott 1993; Everall y Le Couteur 1990; Mawson, Grounds y Tantam 1985), aunque la verdadera incidencia de ofensas violentas es notablemente baja (Ghaziuddin, Tsai Ghaziuddin 1991). Los casos incluyen individuos que han sido llevados ante el sistema judicial criminal por diveross delitos que normalmente guardan relación con sus intereses especiales, su sensibilidad sensorial o con su fuerte código moral. El autor ha conocido a un adulto cuyo interés especial era rellenar boletos de lotería. El agente local no aceptaba la cantidad de boletos que rellenaba sin intención de pagar. En consecuencia, se le prohibió la entrada en la agencia. Varias semanas más tarde, hubo un robo en la misma tienda y los únicos artículos robados fueron varios miles de boletos de lotería en blanco. La policía contaba con un sospechoso de primera, y se encontraron en su habitación los boletos que faltaban. Debido a la inusual naturaleza del robo, fue remitido a un psiquiatra forense. Hay otros ejemplos de personas con S.A. admitidos en unidades psiquiátricas o de seguridad por crímenes muy inusuales asociados con su interés, especialmente si el interés tiene que ver con armas, venenos o fuego. Ha habido casos en que una ofensa se cometiera debido a la sensibilidad sensorial. En un caso, la persona era sensible al ruido de los ladridos de perro, los llantos de los bebés y a la voz de soprano. Algunos lectores tal vez simpaticen con él, pero sus acciones para obligarles a parar implicaban la intervención de la policía y cargos criminales. También hay ocasiones en que el fuerte código moral de la persona le ha llevado a confrontarse y criticar a gente cuya vestimenta o conducta era considerada "inmoral" e implicada con comportamientos ofensivos. Los tribunales, así como también los servicios correctivos y forenses se están concienciando crecientemente de la naturaleza del S.A. y están respondiendo en consecuencia. Estos incidentes son raros, y los padres no deberían preocuparse excesivamente de si es probable que su hijo o hija cometan algún delito criminal. A partir de la experiencia clínica del autor, es más probable que tales individuos sean víctimas que verdugos. Su inocencia y vulnerabilidad les convierten en dianas fáciles. 18. ¿Qué recursos se necesitan? El niño con S.A. no tiene el perfil de comportamiento y de aprendizaje de un niño con autismo clásico, y las escuelas o unidades para tales niños podrían no ser la opción apropiada. El niño tampoco está perturbado agudamente y los servicios psiquiátricos pueden ser reacios a proporcionar los servicios para alguien con trastorno del desarrollo. El niño tal vez tenga problemas específicos de aprendizaje pero no sea considerado elegible para los servicios para los intelectualmente discapacitados (Simblett y Wilson 1993). Así, los servicios oficiales convencionales tienen a menudo pocos recursos, servicios y políticas para personas con este síndrome. Antes que todo lo demás, la familia y el profesor necesitan acceso a la experiencia y saber hacer en este campo, así como a los recursos y programas para las áreas específicas que preocupan. Una revista sobre las investigaciones y la variedad de recursos disponibles para la gente con autismo ha mostrado que la educación de tales niños requiere experiencia y saber hacer por encima de todo (Newsom 1995). Probablemente sea lo mismo en cuanto al S.A. Los miembros individuales de los grupos profesionales relevantes deben desarrollar especialización en este campo. Por ejemplo, los departamentos de educación pueden capacitar que el personal designado adquiera práctica y especialización en este campo para que los profesores puedan contactar con ellos en orden a recibir consejos. La persona designada puede visitar el aula para observar al niño y proporcionar explicaciones, estrategias, recursos y prácticas durante el proceso educativo ("inservice training"). Esta fuente ha demostrado ser particularmente valiosa en el estado de origen del autor. Si la distancia fuera un problema, entonces la tecnología moderna puede ser de ayuda, mediante grabaciones de video y conferencias telefónicas. No hay un único grupo o agencia profesional que debería tener un monopolio sobre el diagnóstico, tratamiento y apoyo de los niños y adultos con S.A. Necesitan acceso a una gama multidisciplinar de profesionales y a una variedad de agencias, desde terapeutas logopedas hasta servicios especializados de empleo. Por el momento, el conocimiento sobre este síndrome por parte de la comunidad y de los profesionales es limitado, pero un catalizador para generar conocimiento, entendimiento y recursos es el desarrollo de grupos de apoyo de padres de la localidad. Como el conocimiento sobre el S.A. tiene sus orígenes en el estudio del autismo, es probable que los primeros grupos de apoyo de padres sean subgrupos de redes establecidas para los padres de niños autistas. Éstas pueden al final hacerse autónomos y proporcionar recursos y servicios específicos. De primerísima importancia es que son una oportunidad para que los padres conozcan familias que comparten los mismos problemas y experiencias, ayudando a sentirse menos aislados. El grupo también permite una oportunidad para debatir y compartir estrategias para problemas específicos, proporciona una opinión de los servicios por parte de los consumidores y puede invitar a que los profesionales hagan charlas y reuniones. Tales grupos también se convierten en medios de informar a los profesionales y a las agencias estatales (¿públicas, gubernamentales?) sobre el S.A. mediante la organización de conferencias y seminarios. También actúan como grupo de presión para informar los medios de comunicación, a los políticos y a la comunidad sobre sus circunstancias y la necesidad de recursos apropiados. Uno de los recursos cruciales es el acceso al apoyo y "dirección" (¿tutoría? – en inglés tuition) en el aula, especialmente durante la escuela primaria. El autor ha descubierto que, una vez que una escuela particular gana experiencia y reputación por los programas con éxito, es probable que se incrementen las inscripciones de niños similares. Los padres y profesionales tienen una "buena guía escolar" informal. Muchos de los programas descritos en este libro requieren oportunidades de una enseñanza individualizada o de actividades en grupos pequeños. Éstos pueden necesitar de los servicios del apoyo de un profesor asignado a un niño particular. Su papel es crucial y complejo pero sus responsabilidades son: - animar a que el niño sea sociable, flexible y cooperativo cuando juega o trabaja con los demás niños - ayudar a que el niño reconozca los códigos de conducta. - proporcionar enseñanza sobre los sentimientos y amistades - fomentar las destrezas de conversación - ayudar a que el niño desarrolle y aplique los intereses especiales como medio de mejorar la motivación, el talento y el conocimiento. - complementar un programa para meujorar las destrezas motrices gruesas y finas. - fomentar la comprensión de las perspectivas y pensamientos de los demás - proporcionar educación terapéutica para los problemas específicos del lenguaje - capacitar el niño para convivir (soportar) su sensibilidad auditiva o tactil. De este modo el apoyo aplica un programa diseñado por el profesor, terapeutas relevantes y especialistas y que dirige las capacidades conductuales, sociales, linguísticas, motrices y sensoriales. Cuando uno considera los recursos necesitados para los adultos con expresión aguda del síndrome, sorprende que en la actualidad tengamos muy poca información sobre esta población. La Sociedad Nacional de Autistas en Londres ha sistematizado algunos de los temas a través de los contactos entre la organización y los adultos (Bebbington y Sellers 1996). Su lista es como sigue: - la necesidad de saber que hay otras personas como ellas. - preocupación por el hecho de que otros profesionales que entran en contacto con ellos, o bien no reconozcan el S.A. o bien no sean plenamente conscientes de la naturaleza de esa condición. - los sentimientos de aislamiento. - dificultad en conseguir y conservar trabajos. - si trabajan, no se les da responsabilidades en consonancia con su capacidad. - burlas por parte de sus compañeros de trabajo. - dificultades para salir adelante por contar con bajos ingresos. El contacto con los grupos de apoyo locales y la correspondencia mediante páginas web, e-mail y forums de internet pueden reducir las sensaciones de aislamiento. Algunas páginas ("web sites") se incluyen en el apéndice I. En relación con el empleo y apoyo para el alojamiento e ingresos, la rama de los West Midlands (zona geográfica) de la Sociedad Nacional de Autistas ha propuesto la creación de un "Practicante" local de Apoyo a la Comunidad (¿?- "Community Support Practitioner") (Morgan 1996). El papel de esta persona es obrar como representante y entrenador en cuanto a la gestión financiera, destrezas vitales diarias y bienestar social, específicamente para adultos de la localidad con S.A. que necesitan apoyo. 19. ¿Qué deberíamos buscar en una escuela y profesor? Lo más probable es que el niño con S.A. sea matriculado en un colegio convencional antes que en uno especial. ¿Cuáles son los atributos de una buena escuela? El autor tiene una extensa experiencia en la observación y en el apoyo a niños con S.A. en una amplia variedad de escuelas. La conclusión general es que ciertos atributos son necesarios, mientras que otros tienen una relevancia limitada. Los atributos más importantes son la personalidad y la capacidad del profesor de aula, y su acceso a apoyo y recursos. El niño con S.A. representa un gran reto. Los profesores necesitan tener una disposición calma, ser predecibles en sus reacciones emocionales, flexibles con el currículo y ver el lado positivo del niño. Un agudo sentido del humor también ayudará. Es probable que en ocasiones el niño le embauque y, un momento después, que le confunda por completa. Una interesante característica del S.A. es la variabilidad en la expresión de los signos de un día a otro. En un día bueno, el niño se concentra, se conforma, se socializa y aprende razonablemente bien, pero en otros días, parece estar absorbido en sí mismo, y carecer de confianza y capacidad. Es como si los signos entraran por olas o por "mareas" que tienen un ciclo interno del niño. En tales días, es mejor concentrarse en la revisión de actividades bien practicadas y con éxito, y ser paciente hasta que la marea retroceda y que el niño pueda progresar otra vez más. Si esto se convirtiera en un tema, entonces los padres y profesores pueden representar sobre papel el ciclo y examinar los factores internos o externos que podrían influenciar el ciclo. No es esencial que el profesor tenga experiencia con niños similares, ya que cada niño con S.A. es único y un profesor utiliza estrategias diferentes para cada individuo. Aprender a entender y relacionarse entre sí podría llevar varios meses, así que uno no debe usar el modo en que el niño responde y aprende durante las primeras semanas como indicador de cómo será a lo largo del año. Es probable que al niño le lleve cierto tiempo para asentarse en la rutina de la escuela después de una ausencia por vacaciones. No importa la edad del profesor, el tamaño de la escuela, o si es pública o privada. Lo que es importante es el tamaño del aula. Es mejor evitar aulas de abiertas al exterior (open plan classrooms) y ruidosas. Los niños responden bien en un aula silenciosa y bien ordenada con un ambiente estimulante (motivador) más que de crítica. Los padres descubren que con algunos profesores el niño prospera, mientras que con otros, el curso fue un desastre para ambas partes. Si profesor y alumno son compatibles, entonces esto se reflejará en la actitud de los demás niños de la clase. Si el profesor se muestra proactivo, entonces los demás niños amplificarán este enfoque. Si es crítico y prefiriera que el niño fuera excluido, otros niños adoptarán y expresarán esa actitud. Otro factor importante (ya mencionado con anterioridad) que fomenta la inclusión exitosa dentro del aula, es que el tutor del alumno cuente con profesor de apoyo, y tenga acceso a consejos de especialistas en este campo. También es importante que el profesor tenga apoyo emocional y práctico por parte de sus colegas y de la administración del colegio. El profesor y escuela deberán dar ciertos permisos especiales. Por ejemplo, si al niño le parece que la asamblea del colegio es un desafío por el ruido y la necesidad de esperar, entonces podría ser prudente sugerir al niño que espere tranquilamente en el aula durante la asamblea (Nota del traductor, la asamblea matinal antes de empezar las clases es una institución típica en los países anglosajones). Los permisos especiales podrían tener que darse para los tests y exámenes del colegio cuando la actuación del niño está afectada por la ansiedad o la depresión. Una vez que los padres han localizado el colegio que proporciona los recursos necesarios, entonces se hace importante mantener consistencia. Ir a un nuevo colegio significa cambiar de amigos y que el colegio no tenga consciencia de las capacidades del niño y del historial de estrategias fructuosas e infructuosas. Es inevitable que el niño tenga que trasladarse a secundaria, pero esto puede facilitarse si se traslada con amigos que conoce desde hace varios años y si los profesores y personal de apoyo de ambos colegios se citan para debatir el modo de facilitar la transición. Algunas características de la transición han demostrado ser muy importantes, a saber, permitir que el niño visite la escuela varias veces antes del nuevo curso, para asegurarse de que conozca la geografía del campus y las rutas hacia las aulas. Es también aconsejable tener un profesor asignado con la responsabilidad específica de dirigir el ajuste del niño a la nueva escuela. Asistir al instituto puede presentar nuevos problemas. En la escuela primaria, el profesor y niño están juntos durante un año y tienen tiempo para entenderse mutuamente. El ambiente de la escuela primaria también tiene una cualidad "apoyadora" o maternal por parte del personal y niños que pueden acomodarse de mejor gana y tolerar al niño con S.A. En la escuela secundaria, los profesores no tienen tiempo para dedicarse a un único niño y tienen un diseño curricular más rígido. Los demás adolescentes también pueden ser mucho menos tolerantes. Los signos diagnósticos también pueden ser mínimos a esta edad, y algunos profesores de instituto no tienen ningún conocimiento de este tipo de discapacidad. El niño es considerado simplemente desafiante, voluntariamente desobediente o emocionalmente trastornado, y se da por supuesto que una disciplina convencional será efectiva. Para evitar la potencial confrontación y la desesperación de todas las partes, ayudaría si pudiera haber un breve programa interno sobre el S.A. para el instituto, enfatizando los problemas que encara el niño, sus medios para soportar la frustración, el cambio y la crítica, y las cualidades que pueden exhibir en áreas especiales. Una vez entendido, los profesores pueden acomodarse a su comportamiento inusual en el aula. Finalmente, los padres pueden tener dudas sobre lo bien que las escuelas convencionales puedan ajustarse y ayudar a un niño con S.A. y pensar en si el niño no estaría mejor colocado en una clase, unidad o escuela exclusivamente para tales niños. Una escuela residencial se ha abierto recientemente en el Reino Unido para niños y adolescentes con S.A. (Gething y Rigg 1996). Las clases cuentan con una ratio de seis alumnos cada dos profesionales y tienen un currículo diseñado para tales niños. En el futuro, acaso los padres podrán hacer campaña y conseguir esta opción alternativa para aquéllos que tienen dificultades considerables para soportar las escuelas convencionales. 20. ¿Cuáles son las ventajas de utilizar el término de Síndrome de Asperger? Una vez que los padres tienen un diagnóstico para su inusual hijo, pueden poner fin a su errar nómada en busca de una explicación. También saben adónde ir a buscar consejo. Además, puede haber una enorme consolación por el reconocimiento de que es una condición neurobiológica y no una causa de una inadecuación, abuso o negligencia de la familia. Sin embargo, puede existir una cierta confusión en cuanto a si el término Autismo Hipersensible deba usarse como alternativa. Aunque técnicamente el S.A. forma parte del continuo o espectro autista, el niño no se comporta ni tiene el abanico limitado de capacidades asociadas a la imagen que tiene el público de un niño autista. El término autismo puede ser confuso, especialmente porque tales niños tienen un pronóstico o futuro relativamente limitados, a menudo necesitando un apoyo extensivo. Es también importante reconocer que el niño con S.A. no tiene simplemente una forma suave de autismo, sino una expresión diferente de esa condición. Desgraciadamente, el término de autismo también se asocia con comportamientos trastornados y los profesores pueden ser aprehensivos cuando se les informa que su clase incluirá a un niño con Autismo Hiperactivo. El término de S.A. es nuevo y no conlleva ninguna asociación negativa para el público y profesionales. Cuando se dice que un niño tiene S.A., la respuesta típica es: "Nunca lo he oído. ¿Qué es?". La réplica puede simplemente explicar que el niño tiene una condición neurológica que significa que está aprendiendo a socializarse y a entender los pensamientos y sentimientos de los demás, que tiene dificultades para una conversación natural y que puede desarrollar una fascinación intensa por algún área particular de interés y ser un tanto torpe. Estos problemas se describen mejor como una combinación entre retraso del desarrollo y un perfil inusual de capacidades. Con el tiempo, el niño progresa. El término también tiene ventajas para los profesionales. Tales niños y adultos son un puzzle diagnóstico, y los profesionales pueden no estar seguros de dónde ir a buscar información o consejo. Esto es particularmente importante para los servicios psiquiátricos donde el adolescente o adulto está mostrando signos de depresión, ansiedad o enfado. Un área diagnóstica que acaso nunca ha sido considerada es el continuo autista, ya que la persona tiene una dicción clara, quiere ser sociable y tener amigos, y tiene una capacidad intelectual dentro de los márgenes normales. Presentan un cuadro muy distinto de cualquier niño autista que hayan podido ver durante su práctica profesional. Una vez que los individuos y las agencias tienen consciencia de la naturaleza del S.A., se dan cuenta de cómo su experiencia (¿saber hacer? – expertise) puede aplicarse a un cuerpo existente de conocimientos sobre el síndrome, y qué organizaciones, colegas y periódicos pueden consultar para ayudarse. 21. ¿Cómo se comparte la noticia? Los padres a menudo preguntan a quién deberían informar del diagnóstico, cómo y cuándo. El profesor y las autoridades escolares se beneficiarán sin duda de esta información, ya que pueden obtener acceso a los recursos y estrategias que ayudarán al niño. ¿Deberían los demás niños de la clase ser informados? La respuesta variará en función de cada niño y de sus circunstancias. Para algunos, podría ayudar si el diagnóstico se hace de conocimiento público, mientras que para otros, podría ser preferible que no fueran diferenciados del resto de los niños. Hay ejemplos en que el término S.A. se convierte en un término difamatorio para burlarse del niño, mediante cambios de nombre como Síndrome de "espárrago" o síndrome de aspersor (*en el original, los términos metafóricos son "Asparagus"-espárrago- y "hamburger" –hamburguesa- dado el parecido fonético entre ellos). El autor adopta el principio de "¿Quién necesita saberlo?" Es importante aplicar la discreción con información tan confidencial. ¿Cómo se explica este síndrome a los otros niños? Carol Gray (1996) ha redactado un programa para los niños de la escuela, llamado el Sexto Sentido, es decir, el sentido social. Una serie de actividades enfoca cada sentido y muestra cómo funciona el sexto sentido. Entonces se les anima a imaginarse cómo debe ser el hecho de tener un sentido social deficiente y de no entender completamente la perspectiva perceptiva, cognitina y emocional de los demás. Por ejemplo, se les pregunta: - ¿Sería fácil o difícil tomar el turno si no supieras lo que los demás están pensando ni cómo se sienten? - ¿Sería fácil o difícil hablar a los demás sobre algo que han hecho? - ¿Sería fácil o difícil hacer amigos? Finalmente, se anima a que los niños identifiquen formas para ayudar a su compañero de clase con S.A. A veces, podría ser necesario explicar la naturaleza del S.A. a los padres de los demás niños de la clase. Pueden pensar que el niño es inusual debido a alguna inadecuación paternal, o que el niño es un peligro potencial para su hijo o hija. Los padres del niño o un profesional puede dirigirse a la Asociación de Padres y Ciudadanos de la escuela para disminuir sus temores y para considerar modos en que pueden ayudar al niño y a su familia. ¿Cómo se lo decimos a sus hermanos y hermanas? Probablemente oirán de refilo conversaciones y de alguna manera se enterarán del diagnóstico. Si tienen un nivel de madurez para entender la naturaleza del síndrome, entonces se les debería informar. Afortunadamente, ahora existe cierta documentación sobre el modo de informar a los hermanos (Davies 1994), y los grupos de apoyo de padres han organizado actividades para sólo hermanos. Éstas son normalmente coordinadas por un adulto que es hermano o hermana de alguien con S.A. las sesiones permiten que los hermanos compartan y debatan sus sentimientos, que aprendan a soportar situaciones específicas tales como la respuesta de sus amigos cuando están de visita, y que entiendan que los sentimientos de vergüenza o rivalidad son muy naturales. Puede que se sientan sobre cargados con una responsabilidad extra, especialmente en el colegio, que estén confusos en relación con los motivos por los que los padres están tan preocupados, que se pregunten si su hermano o hermana mejorará y cómo podría ayudarle. ¿Cuándo informas al niño que tiene S.A.? No hay respuesta sencilla. Los niños muy pequeños no tendrán la madurez para entender los conceptos. Los mayores pueden ser muy sensibles a cualquier sugestión que son diferentes. Su rechazo vehemente de cualquier inadecuación de capacidades sociales constituye más un intento de convencerse a sí mismo que a los demás. La respuesta podría ser decírselo al niño cuando sea emocionalmente capaz de soportar la información y que quiera saber por qué tiene dificultades en situaciones que otros niños encuentran tan fáciles. A veces esto debería ser llevado a cabo por los padres, a veces por un profesional. Carol Gray (1996) ha diseñado un libro de actividades llamados "Dibujos de mí mismo", que puede emplearse para presentar al niño su diagnóstico. El libro de actividades es rellenado por el niño, sus padres y un profesional, e implica una actitud muy positiva frente al síndrome. Las actividades se centran en los talentos y capacidades de la persona. Lo que sigue es la percepción que tiene David de sus cualidades: ¿Qué tengo de bien? 1. Leo bien. 2. Soy bueno con el ordenador – windows. 3. Soy bueno jugando a los bolos (puntuación máxima de 193). 4. Tengo un empleo. 5. Juego bien a la "Canasta" y al "Rummie Royal". 6. Juego bien al "Black Jack" del ordenador. 7. Soy bueno preparándome mi propio desayuno. 8. Soy bueno poniendo la tetera. 9. Soy bueno en mates. 10. Soy bueno en ortografía, a veces. (David Downie) El autor ha descubierto que las cualidades de su personalidad incluyen el ser honesto, leal, fiable, directo (sincero) y tener fuertes código moral y sentido de la justicia. Sus cualidades cognitivas incluyen una memoria, entusiasmo y conocimientos excepcionales sobre su interés especial, un modo de pensar original, buena imaginación y una notable capacidad de pensar utilizando imágenes. Estas cualidades no son únicas al síndrome pero éste las refuerza. Las personas con S.A. tienen muchas cualidades positivas en cuanto a capacidades y personalidad. Hay científicos y artistas que tienen S.A. que han utilizado esas cualidades para grandes realizaciones. No es una condición de la cual avergonzarse, sino para expresarla con orgullo. También es importanteexplicar que la persona mejorará sus capacidades sociales y que puede conseguir sus metas en la vida. Puede que lleve cierto tiempo, y Tom Allen se describió a sí mismo como una tortuga que da pequeños pasos que al final ayudan a ganar la carrera. Otros han considerado la analogía de la escalada de una montaña, de nuevo a pasitos, pero finalmente alcanzando la cima. ¡Más vale tarde que nunca! Una vez que la persona sabe que tiene este síndrome, puede proporcionar un sentido consuelo y comprensión. Esta información puede no haber sido adquirida mediante una conversación planificada con un padre o profesional, sino mediante la lectura de documentación sobre el tema. Christopher Gillberg (1991) describe como un niño de 12 años entro en su oficina y por casualidad se topó con un folleto para padres sobre el síndrome. El niño entonces dijo: "Esto es algo de lo que nunca he oído a nadie mencionar palabra. Creo que lo llamaré S.A. (sic) para abreviar". Al leer el texto en voz alta, pronto señaló, como si de paso: "¡Parece que yo tengo S.A.! Cáspita, sí que tengo S.A. Espera a que mi padre se entere de esto. Puede que mis padres también tengan S.A., sabes, sobre todo mi padre, él también tiene intereses del todo absorbentes. Ahora puedo contarles a mis compañeros de clase que la razón por la que ando rápidamente de un lado del patio del colegio al otro diez veces en cada recreo durante todo el año es que tengo S.A. Y me quitará de encima a mi profesor. Si tienes una condición de discapacidad, tienen que tolerarte." (p.138) 22. ¿Cuál sería una carrera profesional adecuada? Durante los últimos años de escolarización de la persona, el tema de qué carrera o empleo perseguir se hace crecientemente importante. Uno debe apostar sobre los puntos fuertes del individuo, como su compromiso con el trabajo, sus conocimientos altamente centrados y su disponibilidad. El área de su interés especial podría indicar el empleo en potencia. Un interés por la ciencia puede llevar a títulos universitarios y a una ocupación profesional. Las universidades tienen fama por su tolerancia a personajes atípicos, especialmente si muestran originalidad y dedicación en sus investigaciones. ¡Se ha comentado que las universidades son talleres de trabajo protegidos para los socialmente desafiados! Muchos de los grandes avances de la ciencia y del arte han sido llevados a cabo por gente con S.A. En efecto, es opinión del autor que nuestra sociedad se beneficiaría del mayor reconocimiento y desarrollo de sus cualidades. Una extendida elección profesional es la ingeniería (Baron–Cohen et al. 1997), sin embargo, uno no debe dar por sentado que las únicas opciones de carrera profesional implican la ciencia, la ingeniería o los ordenadores. El autor también ha recogido el éxito de individuos que han elegido profesiones de educador/cuidador (¿sociales? "caring"), particularmente profesores, trabajos con ancianos o animales, y agentes de policía. Tienen un fuerte código moral y luchan con vehemencia contra la injusticia social. Ciertas destrezas laborales deberán ser fomentadas, especialmente la presentación en entrevistas de trabajo. Puede que la persona no sea un vendedor nato de sus talentos, o que se olvide del lenguaje corporal y del guión de la conversación en tales ocasiones. Las agencias laborales se están dando cuenta de las dificultades que tiene alguien con S.A., y están proporcionando instrucción y prácticas en las destrezas necesarias. Es importante incrementar la experiencia laboral de la persona desde temprana edad, acaso con el reparto de periódicos o folletos (*nota de traductor: ser repartidor de adolescente es muy típico en países anglosajones) y trabajos de voluntariado. Los temas más importantes en relación con el empleo son cómo soportará la persona los aspectos sociales del trabajo, los cambios en la rutina y en las expectativas, y su integridad. Algunos trabajos requieren buenas destrezas sociales. Uno de los huéspedes de "Fawlty Towers" y el centro de ocio dirigido por el sr. Brittas en las populares series de humor de TV. Estas ocupaciones son mejor evitadas. También es mejor evitar un trabajo con fuerte cultura de dinámica social, parloteo e iniciación. Una mujer con S.A. tenía cualidades excelentes para los pacientes de geriátricos en un departamento de hospital, pero no podía con las destrezas necesarias para la cohesión social cuando el personal se reunía e los descansos. A menudo se le ridiculizaba o se burlaban de ella. Sin embargo, cuando empezó las visitas solitarias a los ancianos en sus propias casas, podía continuar su trabajo sin tener que soportar la cultura social de sus colegas. Otra opción es desarrollar habilidades para trabajar sobre la base del auto empleo. La persona podría trabajar desde casa, o desarrollar una especialidad en un área que no requiriese formar parte de un grupo ni jerarquía. Por ejemplo, la persona con S.A. podría convertirse en un habilidoso artesano, diseñador o reparador de equipos electrónicos y después de un período de prácticas y aprendizaje, desarrollar su propio negocio. El autor aboga por el modelo tradicional de prácticas por vocación de maestro y aprendiz, ya que algunos estudiantes con S.A. pueden tener dificultades con los aspectos sociales de las prácticas de base colegial. La persona podría tener problemas para soportar los cambios en el ambiente emocional y en la rutina. Un joven estaba muy contento de trabajar en una fábrica hasta que hubo una huelga. Entonces tuvo que abandonar, ya que no podía aguantar la incertidumbre y el antagonismo. Los empresarios también deben entender que las dificultades que enfrenta la persona con S.A. de manera a que su carga y espacio de trabajo se acomoden a sus características. Es probable que la persona sea extremadamente diligente, concienzudo e insistente en la calidad más que en la cantidad. Puede que trabaje durante su tiempo de la comida o durante la tarde para asegurarse de que el trabajo se complete de acuerdo con su alto baremo. Esto podría no se visto como una característica loable por parte de sus compañeros de trabajo ni por el empresario. El autor conoce casos de sabotaje deliberado para asegurarse de que la persona fuera despedida del trabajo. En otro ejemplo, un joven hacía prácticas para ser mecánico de coches dentro de una gran compañía. Era notablemente concienzudo en su trabajo. Cuando había que elegir entre una reparación rápida que duraría tan sólo el tiempo de la garantía y un trabajo más duradero para producir mayor fiabilidad, optaba por la fiabilidad. Su empresario quería una sustitución rápida ("quick turnover") para que el cliente tuviera que volver a comprar otra pieza de sustitución. Este conflicto provocó el despido. Sin embargo, cuando tenga su propio taller, tendrá una reputación por su fiabilidad e integridad. Finalmente, un empleo gratificante, tanto en términos emocionales como económicos, puede ser crucial para fomentar una exitosa vida. Temple Grandin (1992) ha desarrollado su interés especial para llegar a ser una diseñadora de éxito de servicios ("facilities") de ganadería, enseñante ("academic") y escritora. Describe cómo: "Mi vida es mi trabajo. Si un autista hiperactivo consigue un empleo interesante, él o ella tendrá una vida plena. Yo me paso la mayoría de viernes y sábado noches redactando informes y dibujando. Casi todos mis contactos sociales son con gente de la ganadería o gente interesada en el autismo." (p.123) De este modo, su trabajo también le ha dado acceso a una vida social y a amigos con la base de los intereses comunes. 23. ¿Cuáles son las salidas a largo plazo? Una sección previa destacó algunos problemas enfrentados durante la adolescencia. Éstos incluían tener que socializar con los adolescentes que pueden ser cruelmente intolerantes, tener intereses y objetivos distintos, soportar las emociones fluctuantes y adquirir la percepción de ser diferente. Al final, estos tiempos peligrosos terminan y la persona deja el colegio pudiendo tomar mayor control de su rutina diaria, contactos sociales y de su ocupación. Algunos padres describen como su hijo o hija nunca parecieron tener una niñez normal, sino que siempre parecieron ser adultos en miniatura. Por fin, son adultos y no tienen que asociarse con adolescentes. La vida es mucho más fácil. Puede que el joven adulto se mude a un apartamento de abuela ("Granny Flat"), conectado a la casa de los padres, mientras su nivel de independencia doméstica y financiera aumenta. Cuando la persona deja el hogar, puede tener mayor éxito un alojamiento para persona única, acaso cerca del hogar familiar para mantener cierto apoyo emocional y práctico. El carácter de la persona podría no ser tolerado por otros ocupantes. En efecto, la persona tal vez necesite soledad al final del día. Para aquéllos que tienen una salida exitosa, los factores que siguen han sido importantes: - un mentor, es decir, un profesor, pariente o profesional que entiende a la persona y le proporciona guía e inspiración. - un compañero que proporciona apoyo, afecto y compromiso a la persona. Compensa sus peculiaridades y camufla sus dificultades. - éxito en el trabajo o con su interés especial, así pues equilibrando los desafíos de la vida social de la persona. El éxito social, al final, llega a ser menos importante en la vida de uno. El éxito no se mide por el compañerismo sino por las realizaciones (¿consecuciones?). Este punto lo ilustra Temple Grandin (1995): "Sé que faltan cosas en mi vida, pero tengo una profesión excitante que ocupa todas mis horas de vigilia. Estar ocupada mantiene mi mente alejada de lo que pudiera estar perdiéndome. A veces mis padres y los profesionales se preocupan demasiado por la vida social de un adulto con autismo. Yo establezco mis contactos sociales por vía de mi trabajo. Si una persona desarrolla sus talentos, podrá tener contactos con las personas que comparten sus intereses." (p.139) - llegar finalmente a un acuerdo entre sus puntos fuertes y sus limitaciones y ya no querer convertirse en alguien que no pueden ser, dándose cuenta de que tienen cualidades que otros admiran. - una recuperación (restablecimiento?) natural. Del mismo modo en que hay nadadores gente que adquiere el el lenguaje tarde (con retraso), puede haber personas que se socializan de forma tardía, aunque tardío pueda significar varias décadas.
Aún falta realizar un estudio de las salidas a largo plazo de los niños con este síndrome. Los profesionales y agencias de servicios tienden a ver a adultos con problemas que son manifiestos y esto puede abocar en una visión pesimista en exceso de la salida a largo plazo. El S.A. es un trastorno del desarrollo y al final la persona sí aprende a mejorar su capacidad para socializarse, conversar, entender los pensamientos de los demás y a expresar con exactitud y sutileza sus propios pensamientos y emociones. El autor emplea la analogía de completar un puzzle de miles de piezas sin imagen en la caja. Con el tiempo, pequeñas y aisladas piezas del puzzle se juntan, pero la "imagen" global no está clara. Al final, hay suficientes "islas" de partes del puzzle para reconocer el dibujo entero y todas las piezas encajan en su sitio. El puzzle del comportamiento se resuelve. El autor ha conocido a muchos adultos con S.A. que han descrito como a finales de sus veinte o treinta años, consiguieron finalmente coger intelectualmente presa de los mecanismos de las destrezas sociales. Desde entonces en adelante, la única gente que sabía de su condición era su familia y aquéllos que les conocían íntimamente. Reconocemos el continuo en la expresión del autismo desde el niño silencioso y apartado hasta la persona con S.A. ¿Pueden los niños con S.A. progresar más allá a lo largo de ese continuo? Acabamos tan sólo de empezar a investigar este campo del continuo autista entre el S.A. y el margen normal. Sin embargo, los niños con este síndrome pueden progresar hasta un punto en que los criterios actuales de diagnóstico para el S.A. no describen adecuadamente las cualidades más sutiles que permanecen. Sula Wolff (1995) ha escrito hace poco un libro, basado en sus extensos estudios clínicos y de investigación, que explica el "puente" entre el S.A. y el margen normal de las capacidades. Ella utiliza el término coloquial de "loner" (*Traductor: está buscando una traducción. Viene de la palabra solo; sería algo como "solero") o el término diagnóstico Trastorno Esquizoide (¿?) de la Personalidad ("Schizoid Personality Disorder") para definir a los individuos que tienen unas pautas específicas de características. Tienden a ser solitarios y emocionalmente desarraigados (¿desatados, desprendidos?), aunque sensibles a la crítica. No se adaptan a las reglas sociales convencionales y tienen un discurso metafórico inusual. También persiguen rígidamente sus propios intereses y pueden tener una vida inusual de fantasía. Esta autora es comprensiblemente cautelosa al emplear el término diagnóstico esquizoide con sus implicaciones de mal augurio con la esquizofrenia. Tal vez el término "loner" es más apropiado y menos probable de ser mal interpretado. El presente autor estaría más de acuerdo con que esta área del continuo se convierte más en una descripción de la personalidad de alguien que en un claro trastorno del desarrollo. Así pues , Sula Wolff ha explicado la salida potencial de algunos individuos con S.A. y en algunos casos, las características de sus parientes que nunca tuvieron el grado de expresión que diagnosticamos de S.A. Aunque es discutible si tales individuos deberían tener una etiqueta diagnóstica o ser definidos como poseedores de un trastorno de la personalidad, pueden ser personajes muy inusuales. Digby Tantam ha utilizado el término de "excentricidad de por vida" para describir la salida a largo plazo de los individuos con S.A. (Tantam 1998). El término excentricidad no se utiliza con sentido difamatorio. En opinión de este autor, son un hilo brillante dentro de la rica tapicería de la vida. Nuestra civilización sería extremadamente tristona y estéril si no tuviéramos y atesoráramos a las personas con S.A.
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