El autismo tiene sombra

Memorias compartidas por Cynthia GilCas
 12 de Abril 2018 · 12:01 hs

El Asperger es un Trastorno Generalizado del Desarrollo, el cual está presente en una persona desde que nace. Produce dificultades de interacción social y afecta tanto a la comunicación como a la expresión (verbal y no verbal).

Se diferencia del autismo en el lenguaje y en la memoria, ya que aquellas personas que padecen autismo carecen de ambas capacidades o las tienen poco desarrolladas. Mientras que un niño con Asperger es capaz de utilizar un amplio vocabulario referente a una temática en concreto (los ordenadores, los distintos tipos de animales existentes, etc), un niño con autismo carece de lenguaje o este se limita a muy pocas palabras, la mayoría de ellas monosílabas. Respecto a la memoria, una persona con Asperger es capaz de almacenar mucha información sobre una temática que le apasiona, algo que no ocurre con los autistas.

Si entramos en aspectos fisiológicos y biológicos, los factores implicados en el autismo son similares a los del Asperger. Las alteraciones genéticas están muy relacionadas con ambos trastornos. Además, las estructuras cerebrales dañadas son la corteza, la amígdala y el hipocampo. Ello tiene sentido, ya que estos pacientes suelen tener problemas emocionales (manejo de la frustración), de aprendizaje (fracaso escolar) e incluso de comportamiento (tienen dificultades motrices).

A la hora de detectarlo, es importante observar y administrar las pruebas pertinentes.

Tres son las áreas que organizan las características del síndrome de Asperger: dificultades en el área de comunicación y lenguaje; dificultades en las relaciones sociales y la reciprocidad; e inflexibilidad mental y comportamental. A partir de ahí podemos entender un poco mejor este trastorno y detectarlo.

Los padres generalmente sienten que hay algo inusual respecto a su hijo con AS cuando llegan a su segundo o tercer cumpleaños; algunos niños pueden exhibir síntomas en la infancia.

La incidencia de AS no está bien establecida, pero los expertos en estudios de población estiman conservadoramente que dos de cada 10,000 niños tienen el trastorno. Los varones tienen tres a cuatro veces más probabilidades que las niñas de tener AS.

Esta entrada fue publicada en Articulos recientes y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.