Diferentes por Décadas: (Adultos con S.A. se esfuerzan por encajar.)

Autor: Kathleen O’Brien
Traducción:M.I.P Maria Oliveres.
Despistado, solitario, perdedor, raro, simple, excéntrico.
Toda su vida han oido estas palabras de una sociedad despiedada que ha dado su veredicto y en la que ellos hagan lo que hagan no han logrado “encajar”.
Finalmente, estas personas pueden oir un nuevo término ASPERGER, una nueva etiqueta
médica para sus comportamientos.


“Antes de tener un diagnóstico, llegué a pensar que estaba loco” dijo un hombre en el grupo
de apoyo de Middlesex. “Pensaba que era raro, extraño, y no sabía por que”.
El síndrome de Asperger (SA) es un desorden neurobiológico, una forma de autismo de alto funcionamiento donde los individuos tienen dificultad para entender las claves sociales, se da más en hombres que en mujeres.
En contraste con los autistas clásicos los “aspies” son altamente verbales ( no paran de hablar de sus temas de interés), suelen ser personas solitarias con deficiencias para detectar emociones y sentimientos.
El problema es que sus déficits se enmascaran con sus habilidades verbales, por eso la gente no percibe una verdadera discapacidad, asumen que el estilo de conversación de un asperger es obstinado y puede llegar a ser imprudente. “Como te ves normal, la gente espera que actúes normal”:dice un aspie , anhelan la interacción social pero sufren por su incapacidad de lograrlo.
Este desorden toma su nombre del médico austriaco Hans Asperger que escribió su tesis en 1944 acerca de un grupo de muchachos muy inteligentes que tenían dificultades para hacer amigos, pero fue hasta 1994 cuando se reconoció internacionalmente.
En la última década han empezado a diagnosticar niños con Asperger en las escuelas, la
primera oleada de aspies están entrando a la adultez con los beneficios de haber llevado una terapia y con la expectativa de un mejor futuro que en los Asperger adultos que han sido diagnosticado tardíamente (a los 30,40 o 50 años).
En un extremo de este síndrome hay individuos que se casan , tienen un trabajo bien
remunerado, aunque son percibidos como excéntricos y raros, ellos no necesitan ningún
grupo de apoyo, muchos son artistas, matemáticos, maestros, etc.

Sin embargo en el otro extremo hay casos muy severos de adultos con Asperger que no interactuan ni con grupos de apoyo debido a su discapacidad social.
Los aspies tienen sus fortalezas: están ansiosos de complacer, tienen fantástica memoria,
siguen las reglas al pie de la letra, generalmente son brillantes en matemáticas, música,
computación. Por otro lado está su rigidez acerca de reglas y rutinas, inadaptación,
hipersensibilidad a ciertas texturas, alimentos o ruidos, inhabilidad para “leer” a los otros. Sin embargo hay infinitas maneras de combinar estas características, por lo que si dices:”he conocido un aspie……….has conocido solo a uno.”
No hay una cura ni tratamiento específico para el SA, a través de los años, los adultos con SA no han tenido ayuda ni comprensión, muchos han sido sujeto de burlas, intimidación,
oportunidades perdidas, desolación, angustia, depresión.
¿Que pasa con los padres?
Ellos han visto de todo, desde reportes escolares desalentadores, tratamientos mal
encauzados, acusaciones de la comunidad científica donde dicen que “la madre fría” es la
causante de la discapacidad, a pesar de las decepciones y desconocimiento del síndrome, han aceptado a sus hijos, pues al ser un desorden de diagnóstico reciente primero se diagnóstica en niños y luego en adultos. De hecho en muchos grupos de apoyo es común que un adulto se de cuenta que lo posee cuando su hijo es diagnosticado.
A pesar de los años tienen profundo interés por uno o dos temas al punto de excluir los
demás, cuando son pequeños los padres creen que tienen un niño precoz (síndrome pequeño profesor) pues solo habla del tema que le interesa y conoce todo sobre el, en la adolescencia y adultez esta obsesión puede llevarlos a grandes logros en la vida académica y profesional.
De hecho, los profesionales en salud están empezando a entender como es el SA en los
adultos, pues Asperger solo lo estudió en niños y muchos servicios sociales y de salud aún lo desconocen.
¿De que sirve el diagnóstico si no hay cura?
Ello conlleva beneficios prácticos, pues pueden aplicar para beneficios gubernamentales en la Seguridad Social con personal de apoyo en el trabajo o alojamiento supervisado, acudir a terapias de grupo donde encuentren ayuda, apoyo y gente tolerante.
El diagnóstico también ayuda a los familiares a cambiar las expectativas acerca de ellos, a
entender mejor y responder adecuadamente a sus necesidades y conductas.
A muchos adultos con SA nunca los han ayudado, puede que hayan aprendido a “encubrir”
los problemas y signos de su síndrome.  NUNCA ES TARDE PARA EMPEZAR.
De hecho el 30-50% de todos los adultos con SA no han sido nunca evaluados ni
diagnosticados correctamente. Estos Asperger “normales” están considerados por los demás como simplemente distintos o excéntricos, muchos han sido capaces de usar el resto de sus habilidades, a menudo con la ayuda de familiares, conseguir alto grado de funcionalidad,tanto personal como profesional. Se ha sugerido que algunos de estos individuos constituyen una fuente única de recursos para la sociedad, ya que su concentración exclusiva y su interés absorbente pueden hacer avanzar nuestros conocimientos en áreas científicas, matemáticas, etc. AL FINAL DEL TUNEL HAY UNA LUZ.

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