ASPERGER, SÍNDROME ATENDIDO POR LA UNAM

Servicio gratuito, en Psicología

La educación, vía para integrar a la sociedad a personas que lo padecen

Laura Romero, 23 de febrero de 2017

El Síndrome de Asperger, más que como un trastorno, puede considerarse sólo una variación de la diversidad humana. Lo relevante en este caso es integrar a la sociedad a quienes lo padecen y la vía de acceso que ha mostrado mayor eficiencia para lograrlo es la educación, afirmó Felipe Cruz, académico de la Facultad de Psicología (FP).

Para dar atención a quienes tienen esta condición, esa entidad universitaria cuenta con el Programa de Funcionalización Cognoscitiva y Psicopedagógica para personas con Síndrome de Asperger, que desde 1993 da servicio gratuito y abarca la evaluación y cualificación, así como el diseño, desarrollo y aplicación de programas específicos para cada quien, y en trabajo conjunto con las escuelas.

Durante 35 años, explicó Felipe Cruz, en esa instancia universitaria se ha creado un trabajo demostrativo mediante un modelo de funcionalización cognoscitiva que ha permitido manejar a pacientes en una dinámica de reducción o suspensión de manejo farmacológico y la inserción en ámbitos educativos.

Muchos de ellos, incluso, terminaron una carrera universitaria y se desempeñan profesionalmente; también ha habido historias de fracaso escolar, “pero esas ocurren hasta en la normalidad.

“Nos interesa el aspecto neurobiológico, neuropsicológico, pero si no lo aterrizamos en aplicaciones que mejoren la condición, situación y ubicación de estas personas en los ámbitos educativos, que garanticen su acceso a la cultura, estaremos fracasando”, consideró el académico.

Inserción

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista, “afecciones caracterizadas por algún grado de alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje, y por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo”.

Las causas no pueden establecerse con un criterio de origen único, recalcó Cruz. Sus manifestaciones se relacionan con cuestiones neuroquímicas, estructurales, de genética o de alteraciones endocrinológicas; una inmensidad de aspectos tanto neurobiológicos como funcionales se asocian con su manifestación.

Funcionamiento mental

El funcionamiento mental y el procesamiento psicológico son muy importantes al momento de hacer un diagnóstico diferencial. No obstante, en la FP “hemos encontrado que los pacientes presentan procesos de mentalización (atribución, construcción semiótica o autorregulación en los planos neurobiológico, social, cognoscitivo y del aprendizaje) con características peculiares, específicas, con toda una serie de recursos, habilidades y dominios que consolidan a través de su crecimiento”.

Muchos de los instrumentos que se utilizan para determinar la existencia del síndrome no son sensibles a ese tipo de aspectos. Sólo se basan en descripciones de ejecución conductual que se califican como presentes o ausentes.

“Hay que plantear la cuestión desde otros paradigmas, desde nociones clínicas que no dejen de lado los aspectos del desarrollo, entendido como proceso global, sistémico y dinámico, que implica aspectos cognoscitivos, socioculturales y simbólicos que determinan la direccionalidad del desarrollo de las funciones psicológicas humanas, más allá de un listado de rasgos conductuales.”

Las personas con Asperger tienen rasgos positivos, como ser altamente educables, con una serie de capacidades distintas, alternativas, además de ser muy racionales. Puede ser que presenten disfunción en el plano de la atención, pero lo compensan con recursos de memoria y de abstracción.

Gente con rasgos y características del espectro autista han descollado no sólo en aspectos técnicos, sino también en las ciencias duras, lo cual ha sido benéfico, porque la mentalidad de la sociedad respecto a esta problemática ha ido cambiando; actualmente hay más aceptación, apuntó.

Así, se afianza cada vez más la noción de que la diferencia, por muy obstaculizante que pueda ser en las primeras fases de la vida de una persona, no necesariamente tiene que consolidarse como un aspecto discapacitante. Lo distinto no es la prueba de la existencia de una discapacidad, aseveró Felipe Cruz.

Hasta ahora no se ha descubierto una cura para el síndrome, pero hay manejos de control médico y farmacológico.

Para más información del Programa de Funcionalización Cognoscitiva y Psicopedagógica para personas con Síndrome de Asperger, los interesados pueden comunicarse a unam.autismo@gmail.com; también se distribuyen materiales en Autismo Desarrollo y Funcionalización Cognoscitiva, en Facebook.

 

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